Cresud es una de las más importantes empresas agropecuarias de la Argentina y es la única en su sector que cotiza en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y en el NASDAQ de los Estados Unidos.

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Desde Septiembre de 1994, la compañía encaró una gran transformación realizando una importante inversión en tierras, ganado y tecnología. Esto la transformó en una especie de Real Estate Investment Trust (REIT) en el sector agropecuario argentino. Los REIT’s en general han tenido mucha difusión en los Estados Unidos, pero no existen en nuestro país. Cresud, funciona virtualmente como uno de ellos por su dedicación a la conformación de un atractivo portafolio de propiedades rurales y a su explotación.

Una de sus ventajas radica en su concentración en la Argentina, país famoso por la cantidad y calidad de sus tierras, y por su rol como uno de los principales exportadores mundiales de productos agropecuarios.

La estrategia la firma es continuar consolidando su posición como una de las empresas líderes del sector.

En el menú de las baratas

En una análisis exhaustivo, Santiago Llul, vicepresidente de Futuro Bursátil, destaca que esta acción le recuerda a una frase que le adjudican a Graham: “Me gusta comprar un dólar por cincuenta centavos”… “Entiendo que de esto se trata Cresud. Es comprar metros cuadrados en las mejores oficinas AAA de la Ciudad de Buenos Aires o shoppings del país menos de 1000 dólares  el metro cuadrado. Es asimismo comprar campos al 15 o 20% de su valor real”.

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“Esta firma es el principal terrateniente rural de la Argentina, con participación a través de Brasilagro en el sector agropecuario de Brasil y Paraguay, y en forma directa en Bolivia (alrededor de 750.000 ha.). Es también el controlante de IRSA (64%) la principal empresa de real estate del país (oficinas, shoppings, hoteles). A través de esta última es dueña del 30% del Banco Hipotecario y del 68% del Grupo IDB, el principal holding israelí con participación en supermercados (shufersal), real estate (PBC, GavYam), Seguros (CLAL), telefonía celular (Cellcom), explotación citrícola (Mehadrin), investigación y tecnología (Elron). Posee 2 edificios en pleno corazón de Manhattan (Lipstick en la 3ra Avda y HSBC en la 5ta Avda)”.

“El valor de mercado de Cresud es de USD 922 millones y su NAV (Valor Neto de Realización) según los principales análisis alcanza a los 5000 millones de dólares”.

“Es una compañía compleja de evaluar, pero que en el ejercicio fiscal 2016 tuvo un Ebitda de más de 7.000 millones de pesos. Y la deuda del grupo a nivel local apenas alcanza al 15% de los activos, lo que es extremadamente bajo para una empresa de real estate rural y urbana”. 

¿Cuáles son los riesgos para el inversor?

Sobre este punto, Santiago Llul advierte que” los riesgos que puede enfrentar la compañía son bastante acotados dada la diversidad de negocios y mercados en los que actúa. En lo agropecuario obviamente tiene riesgos de clima, los que se ven morigerados por la dispersión de sus campos, no solo a nivel local,  (Chaco, San Luis, Salta, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Santa Cruz, Catamarca), sino también en otros países (Brasil, Paraguay y Bolivia); y riesgos de precios (soja, maíz, trigo, caña de azúcar, carne y leche)”.

“Su modelo de negocio agrícola no es similar al del farmer común y corriente, ya que pasa más por el desarrollo de tierra para su posterior venta que por la simple explotación agrícola”.

“En lo que respecta a shoppings, su riesgo está básicamente relacionado con el nivel de consumo, ya que percibe alquileres que están relacionados con el nivel de ventas de sus locatarios”.

“Varios se preguntan a qué se debe el nivel actual de retraso en sus precios, creo que tiene relación con su inversión en Israel. Compró un holding extremadamente endeudado, que para la compañía y según palabras del propio Eduardo Elzstain representa todas las oportunidades de la Argentina de los últimos 20 años en un solo momento y lugar. Esta adquisición (pagó 500 millones de dólares por un conglomerado de empresas que representa varias veces el tamaño de su subsidiaria IRSA) generó enormes dudas en varios analistas y valúan esa inversión a 0. Pocos saben también que la deuda de ese grupo no recurre contra el patrimonio de IRSA”.

“El segundo motivo que le adjudico a su nivel de precios tiene relación con la dificultad de interpretar sus estados contables. No es una empresa que se pueda valuar por PER o en base a los resultados netos. Como expresé anteriormente es una empresa para valuar por NAV o por Cash Flow Económico. Las normas contables actuales obligan a registrar los activos a precios de compra original (muchos adquiridos en pesos en pleno 1 a 1) y sus pasivos se actualizan según el tipo de cambio vigente (tiene deuda en moneda extranjera), ante cada devaluación se genera una pérdida contable non cash que castiga el resultado final. Obviamente los activos al ser campos, edificios, granos, carnes o empresas del exterior, ven también incrementados sus valores en moneda local, aunque ese incremento no quede registrado en balances”. 

“En la medida que la situación de las empresas de ISRAEL siga mostrando la mejoría que viene mostrando, creo que el mercado se animará a llevar su precio de cotización a una cifra más cercana a su valor. Hoy junto con IRSA son de las pocas oportunidades que todavía muestra el mercado local”.