En 2009 la Argentina descendió a la categoría “mercado de frontera” por las diferentes restricciones impuestas para la salida y entrada de capitales en el mercado de acciones, incluso dos años antes de que se estableciera el llamado cepo cambiario. En junio de 2016 la firma Morgan Stanley (MSCI) comenzó un período de con-sulta para ascendernos a la categoría “mercado emergente”; en junio de 2017 decidió no darnos la mejora de categoría y extendió por un año el período de consulta, lo que generó una gran expectativa en el mercado. ¿Por qué esto debería ser bueno para nuestro país?

Con esta recategorización, ciertos fondos que tienen como política invertir en países considerados emergentes podrían terminar comprando Argentina por el mero hecho de pertenecer a tal índice. Incluso si se diera el caso de que a estos fondos no les gustara la idea de invertir en títulos argentinos, estarían obligados a hacerlo a fin de replicar al índice (index investing).

“Si recalifican Argentina a emergente, los fondos van a poder comprar recién dentro de un año.

Con lo cual no me apuraría a cambiar el portafolio. Es un dato conocido. Por lo tanto, el que está en los mercados, ya está posicionado. Sin duda es una buena noticia y va a mejorar el perfil del mercado de acá a un año. Pero no creo que demasiado, salvo por una suba inicial debido a la noticia (o más bien por el alivio de la noticia). Puede ser que haya una suba inicial, pero luego habrá una compra racional que va a depender más de la Argentina, y de a qué sectores les va mejor que a otros, mucho más que la recalificación del índice”, explicó Claudio Zuchovicki, gerente de Desarrollo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

“Lo complicado sería si no llegan a recategorizar, porque es una noticia esperada, con lo que es probable que nos encontremos ante una baja mayor. El mercado hoy se maneja con cautela con este tema. Si sucede la recategorización, probablemente el mercado sorprenda para bien. Pero a la larga no van a cambiar los inversores y no me apuraría a cambiar cartera”, advirtió Zuchovicki.

Si ascendemos a mercado emergente en esta oportunidad, la implementación efectiva tendrá lugar en mayo de 2019, dando tiempo a todos los actores involucrados para rebalancear sus portafolios. Así lo explicó Miguel Zielonka, director asociado de Econviews.

“Una vez superada la prueba de las elecciones legislativas de octubre pasado, el desafío para este año es que el Congreso apruebe la Ley de Financiamiento Productivo (rebautizada Ley de Mercado de Capitales), como muestra de que las reformas vinieron para quedarse”.

“El escenario positivo de un ingreso a emergentes debería generar un flujo comprador de acciones argentinas de los fondos pasivos que se ven obligados a replicar los índices de MSCI. Según diferentes estimaciones, ese flujo de compras oscila entre 3.000 y 5.000 millones de dólares. Los ADR (American Depository Receipts o certificados de acciones argen-tinas cotizando en Nueva York) que se verían beneficiados con ese flujo por ingresar al índice serían TEO, GGAL, YFP, BMA,BFR, PAM, TGS, SUPV, EDN, LOMA y CEPU”.

“De repetirse la historia de otros períodos de consulta en espera de la incorporación a emergentes (casos como los de Qatar, Emiratos Árabes Unidos o Pakistán), todavía hay un po-tencial de suba interesante para el período de implementación de los cambios, que se extendería de junio de este año hasta mayo de 2019”.

“El escenario negativo sería que MSCI vuelva a posponer por un año el período de con-sulta. El mercado accionario viene ya descontando con mayor probabilidad una demora en el tratamiento y aprobación de la Ley de Financiamiento Productivo. Esperemos que nuestros legisladores nos sorprendan positivamente al menos una vez en la vida”, concluyó Zielonka.

¿QUIÉNES DUDAN?
Fuera del optimismo de varios analistas, de acuerdo a las publicaciones de la firma Bloomberg, no todos aseguran que el ascenso es inminente. En la otra vereda están los que sostienen que el lento avance para reducir el déficit fiscal y la alta inflación hacen que la economía no sea sustentable, lo que eleva el riesgo de los activos locales.

Dentro de este grupo se ubican los analistas de bancos eu-ropeos, que ponen énfasis en el leve crecimiento económico y en los abultados déficits comercial y el fiscal. Mientras optimistas y pesimistas esperan que MSCI tome la decisión, en la city corren las apuestas.

Fuente | Cultura Invest