domingo, mayo 26, 2024

Oportunidades de financiamiento para pymes en mercado de capitales

Pablo Debernardi director corporativo de PPI (Portfolio Personal Inversiones) presenta las alternativas y pasos a seguir para lograr financiamiento en el mercado fuera del tradicional crédito bancario y a tasas convenientes.

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Con tasas de interés muy bajas, estamos en un momento en el que el crédito es accesible pero, por la situación económica global, muchas pymes no llegan a acceder. Sus prioridades están más en el orden de la supervivencia que en el de la inversión y el crecimiento. ¿Podría ser esto de otra manera? ¿Qué formas tienen las pymes hoy para obtener financiamiento?

Pablo Debernardi tiene una larga trayectoria trabajando en asesoría financiera y actualmente es director corporativo de PPI (Portfolio Personal Inversiones), una empresa desde la cual ayuda a pequeñas empresas a encontrar las mejores vías para acceder a financiamiento. “Pymes, monotributistas, autónomos, hoy tienen muchas oportunidades de ingresar al mercado crediticio”, dice.

Para Debernardi, las pymes suelen tener problemas de gestión interna que obstaculizan su crecimiento. Al momento de acceder a créditos es central tener una buena carpeta, y para confeccionarla es importante tener una contabilidad prolija. “Hay muchas empresas que se manejan con niveles de informalidad muy grande”, comenta, y ejemplifica con la falta de claridad en los flujos y cobros, o que no tienen cuadros técnicos idóneos para llevar las cuentas. “Tampoco ven al balance como una oportunidad”.

“Por ahí están más preocupados en vender (lo que es importante, claro) sin mirar la pata financiera, y creen que el crédito es imposible, inaccesible. El gran problema es que las oportunidades existen, y muchas veces cuando aparecen no están en condiciones de tomarlas. Para presentar una carpeta hay que estar ordenados”.

Las pymes piensan a veces que no tienen recursos, pero hay que enseñarles a ver qué sí tienen. Muchas veces una empresa se percibe así, pero mirando con atención vemos que tiene facturación, locales, hasta una fábrica, y eso es un capital muy grande. “Un buen asesoramiento es clave para tener una visión más ordenada y clara de qué son, qué tienen, sus perspectivas, sus proyectos”.

Un ejemplo de las oportunidades que muchas veces desconocen son las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), cuyo objetivo es facilitar el acceso al crédito de pymes mediante el otorgamiento de garantías. El beneficio es que esta garantía es independiente de la calidad crediticia de la pyme, por lo que en caso de incumplimiento, el acreedor tiene respuesta de la SGR.

Una SGR tiene socios protectores, que son quienes invierten y obtienen un beneficio impositivo: la desgravación del impuesto a las ganancias. Una empresa que esté yendo a pérdida puede poner su patrimonio como garantía en una SGR y obtener réditos. “El sector del agro es ideal para explicar cómo funciona. La mayoría de las empresas agropecuarias grandes tiene un capital destinado a financiar a sus productores. El dinero que movilizan en activos de capital del trabajo lo aportan a un fondo de riesgo de una SGR, que genera mecanismos para que los productores puedan financiarse a una mejor tasa. De esa manera, si ponen 100 millones en garantías pueden ofrecer financiamientos a productores para que compren sus insumos por 400 millones”.

El beneficio para las pymes es el aval crediticio a tasas que hoy son muy competitivas en montos y plazos, incluso por debajo de la inflación. También se eximen del impuesto a los débitos y créditos para suscribir y rescatar a los diferimientos impositivos en los fondos. En este momento ofrecen tasas de descuento de cheques muy competitivas comparando con los bancos.

Formarse y asesorarse en cuestiones financieras es algo que debería hacer cualquier pyme con intenciones de crecer. El estado de “supervivencia” actual puede ser momentáneo y darse vuelta rápido. Llegado el momento, la empresa tiene que estar ordenada a nivel documental y con una carpeta lista, con los balances y todos los elementos que pueden aportarle adecuadamente preparados. Debernardi subraya como central la previsión. La oportunidad puede llegar e irse muy rápido, por eso tenemos que estar listos desde antes.

Las SGR tienen un plus para las pymes: “el costo de calificación es 0. Tienen que tenerlo instrumentado para el momento en que surja la necesidad, o la oportunidad”. Además, considerando la informalidad comentada antes, las SGR son flexibles para calificar, no miran solo la historia. Pueden tomar un flujo futuro en base a un buen proyecto, un contrato de licitación, etc., cuestiones así para las cuales necesita un capital de trabajo que le permita salir y empezar a crecer de vuelta.

Es bueno conocer las oportunidades al menos, después se ve si son suficientemente atractivas, si es el momento. Pero fundamentalmente uno tiene que tener la capacidad de comparar y evaluar. Hay momentos en que los bancos están muy agresivos en cuanto a tasas y subsidios y hay momentos en que en el mercado de capitales pasa lo mismo”.

Hoy hay alrededor de 42 SGR habilitadas por la SEPyME para avalar operaciones de pymes. El trabajo de PPI es ayudar a la calificación. Analizan qué es lo que necesita la pyme, cuáles son las contragarantías que puede o no ofrecer, que no necesariamente tienen que ser garantías reales. “Ahí las ayudamos a pensar un poco, si necesita capital de trabajo propio, si necesita descontar cheques de terceros y en base a todo ese análisis encaminamos hacia una SRG y ayudamos a instrumentarla para después también ejecutarla”.

Entonces hay que presentar información en la SGR, nosotros asesoramos en el armado de esa carpeta y si son cheques de terceros iremos a una SGR que se especializan en eso, si son propios iremos qué garantías se pueden ofrecer en la creación de un contrato, la prenda de alguna máquina, la fianza de los accionistas. No necesariamente tienen que ser garantías reales.

Sobre los contratos, Debernardi cuenta que recientemente reunieron seis SGR y acordaron una emisión por 206 millones de pesos para Patagonia Fruits Trade (PFT), en dos tramos y con tasas bajas. Con el financiamiento realizaron importantes inversiones, por ejemplo en mallas anti granizos en sus cosechas de manzanas, kiwis y demás frutas, que en su mayoría exportan. Esta operación animó a muchas otras pymes a iniciar la calificación y pensar en una posterior emisión de obligaciones negociables bajo régimen simplificado pyme.

En síntesis, calificar para las SGR es una acción previsora e inteligente. Tal vez pase un tiempo hasta que llegue la gran oportunidad, tal vez no, pero es importante para acceder a una excelente financiación cuando sea necesario.

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