El pasado jueves 18 de marzo obtuvo dictamen en las Comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo el proyecto de ley que establece un nuevo piso para empezar a pagar el impuesto a las ganancias. En Qué Hacemos con los Pesos, presentaron los detalles:

Proyecto de impuesto a las ganancias
-Se agrega cónyuge (con bajos ingresos)
-Conviviente (igual o distinto sexo)
-Duplica deducción hijos con discapacidad
-guardería: hasta 3 años ($67.000 por año)
-Se excluyó: provision de ropa de trabajo, al equipamiento para uso exclusivo en el lugar de trabajo y al otorgamiento o apgo de cursos de capacitación

En efecto, sólo pagarán el impuesto a las ganancias los trabajadores y jubilados que tengan ingresos superiores a $150 mil por mes (más de 8 haberes mínimos para el caso de jubilados). Además, este piso se actualizará todos los años por el RIPTE.

“Todo indica que sigue la injusticia respecto del mundo de los autónomos”, remarcó Guillermo Pérez, CEO del Grupo GNP.

“Lo del piso de $150.000 me parece bien. Pero la mala noticia es que esto tiene un neto perfil eleccionario”, resaltó. “Este impuesto pasó de ser progresivo a ser un impuesto absolutamente regresivo. Se parece más al IVA o IIBB que a un impuesto a las Ganancias. Y también es grave definir quién financia esto. En definitiva lo paga todo el sector productivo de argentina”, advirtió.

“Analizando este proyecto parcial de reforma en concreto, vemos que pretende retrotraer la alícuota general de impuesto a las ganancias para empresas, a la tasa del 35%”.

“Esto implicaría, en la práctica, un aumento de 10 puntos porcentuales respecto a la tasa que corresponde aplicar a partir del ejercicio fiscal 2021 (25%), según surge de la última reforma tributaria vigente sancionada bajo la anterior administración”.

“Adicionalmente debe agregarse que, erróneamente, se pretende mantener el 7% de imposición sobre los dividendos, lo que termina dando una tasa total de impuesto a las ganancias del 39,55%, lo que resulta a todas luces excesiva. Además de lo que implica en términos de cambio de reglas de juego”, remarcó Guillermo Pérez.

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