El gobierno adelantó gastos para incrementar el déficit en cuentas públicas. ¿Cómo se explica?

Con los datos recientes publicados por el Ministerio de Hacienda sobre las cuentas públicas, el gobierno puede anotarse una meta más en su lista de logros del 2016. Mientras que la meta fijada en un principio era cerrar el año con un déficit primario sin rentas del 4,8% del PBI, algunos factores particulares de fin de año permitieron terminar el año con un déficit menor: del 4,6% del PBI.

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Este resultado, sin embargo, merece ser analizado con detenimiento debido a que está influenciado por distintos factores puntuales, en particular, por ingresos extraordinarios provenientes de las multas pagadas por los activos blanqueados, pero también por gastos extraordinarios que se realizaron en el último mes del año, muy probablemente, en forma de adelanto de gastos del 2017.

Desde que comenzó el proceso de sinceramiento fiscal, el fisco recibió ingresos de esta fuente por 106.000 millones de pesos, lo que equivale aproximadamente al 1,3% del PBI. Es decir que de la meta original de 4,8% que se había impuesto el gobierno, el blanqueo aportó recursos para permitirle cerrar en 3,5%. Sin embargo, según nuestras propias estimaciones, la dinámica de gastos e ingresos que venían mostrando las cuentas públicas hasta el mes de octubre estaba haciendo peligrar el cumplimiento de la meta debido a que los gastos crecían a una mayor velocidad que los ingresos.

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De esta manera, en caso de no haber existido el blanqueo, probablemente el gobierno habría cerrado el año con un déficit de 5 puntos del PBI. De este modo, el blanqueo permitió al gobierno llevar el déficit de 5 puntos del PBI al 3,7%.

¿Por qué entonces el déficit terminó siendo de 4,6%?

Al ser recursos extraordinarios los ingresados por el blanqueo, es decir, que no estarán disponibles nuevamente este año, la dinámica podría haber implicado una reducción exagerada del déficit en 2016 y un incremento en 2017. Desde el punto de vista de las señales hacia el mercado, no sería recomendable que el déficit cierre en 3,7% y tenga un incremento a 4,2% este año. Aunque el gobierno estaría cumpliendo la meta de 2017, la señal sería algo confusa, porque el déficit efectivamente habría aumentado (debido a que la base de comparación  hubiera sido excepcionalmente baja).

En línea con este razonamiento, el gobierno decidió adelantar en diciembre del año pasado gastos del corriente año. De esa manera, neutralizó en gran parte el efecto extraordinario del blanqueo sobre los números de 2016 y otorgó margen para cumplir con mayor comodidad la meta del 4,2% en 2017. Esta estrategia generará señales más claras para los agentes ya que el déficit tendrá una reducción en 2017 respecto a 2016.

En este esquema debe ser analizado el fuerte incremento de gastos que se observa en las estadísticas fiscales del mes de diciembre. Bastante alerta generó en los medios de comunicación el aumento del 85% en los gastos primarios que se observó en diciembre. Sin embargo, aún con este fuerte incremento, promediando el último trimestre del año, los ingresos crecieron más aún.  Es así debido a que los ingresos crecieron 51% interanual en noviembre y 103% interanual en diciembre.

Esto implicó que, en promedio, los ingresos del último trimestre del año crecieran casi un 60% interanual mientras que los gastos lo hicieron a un ritmo del 57%. De haber continuado con la dinámica previa, los gastos se hubieran expandido alrededor de un 40%, representando una brecha importante respecto a la dinámica de los ingresos.

Cumpliendo metas

Más allá de todos estos detalles, el gobierno ha podido mostrar un logro más para terminar el 2016 y empezar el 2017 con algunos puntos a favor. A la importante reducción de la inflación lograda por el accionar del BCRA a lo largo del segundo semestre de 2016 (en términos anualizados se ubicó por debajo del 20%), se suma la confirmación del rebote de la actividad económica desde el mes de octubre del año pasado y la lenta pero firme recuperación del empleo privado formal desde agosto del año pasado.

Los últimos datos informados por el INDEC muestran que la economía creció un 0,5% en octubre respecto a septiembre desestacionalizado y que esta recuperación fue del 1,4% al comparar noviembre con octubre. De esta forma la caída interanual que acumulaba un -2,6% ha comenzado a disminuir y, probablemente se ubique apenas por debajo del número final que marcó la recesión en 2014. En la misma línea, el mercado laboral también está dando señales claras de recuperación.

El salario real acumula ya 4 meses de rebote al igual que el empleo privado. Si bien ambos continúan en rojo al momento de observar las comparaciones interanuales, la recuperación mensual indica señales de rebote. De esta manera, el año 2017 comenzaría con un importante impulso al consumo debido a la recuperación conjunta de la cantidad de trabajadores empleados y el salario real de los mismos.

Terminar el año cumpliendo metas (con alguna demora respecto a lo que había prometido el gobierno) plantea un escenario optimista para las elecciones del 2017 en las cuales Cambiemos deberá revalidar la confianza depositada por el electorado.

Por: Esteban Domecq (Invecq Consulting)