Viernes 24 de Julio 2026
Mejoró la nota, pero el mercado no se relaja

Argentina mejoró su calificación: la guía para armar cartera entre bonos, acciones y balances de Wall Street

En el ciclo Del Colchón a la Inversión, Alan Ferraro dialogó con Santiago Bianchini y Hernán Schvarz sobre la mejora de calificación crediticia de Argentina, por qué hoy hay más argumentos para bonos que para acciones locales, cómo leer un balance sin quedarse solo con la ganancia por acción, y dos carteras concretas —moderada y agresiva— para lo que viene.

Mundo Dinero por Mundo Dinero

23 Julio de 2026
Del colchón a la inversión
Argentina mejoró su calificación: la guía para armar cartera entre bonos, acciones y balances de Wall Street

Argentina mejora, pero el mercado sigue cauto: bonos, acciones y carteras para mirar

Que Argentina haya mejorado su calificación crediticia es una buena noticia. Moody's elevó la nota del país a B3 con perspectiva positiva, siguiendo una tendencia que el mercado ya venía anticipando tras movimientos de otras calificadoras. Pero una mejora de rating no implica, por sí sola, que haya que salir corriendo a comprar cualquier activo argentino.

La pregunta correcta no es solamente si Argentina mejoró. La pregunta es dónde está la relación riesgo-beneficio hoy, qué instrumento encaja con cada perfil y cuánto ruido político, económico e internacional puede aparecer en el camino.

Moody's mejoró la nota de Argentina: qué cambia y qué no

El paso de una categoría muy deteriorada hacia B3 ayuda a que determinados fondos, que por mandato no podían exponerse a ciertos niveles de riesgo, puedan empezar a considerar activos argentinos. Eso puede ampliar la base de inversores y, eventualmente, facilitar el ingreso de capitales.

El mercado, sin embargo, suele anticiparse. La recalificación no cayó de sorpresa absoluta porque ya se habían conocido mejoras de Fitch y S&P Global. Por eso, aunque el dato es positivo, no necesariamente alcanza para disparar una suba inmediata en bonos o acciones.

Además, el contexto global importa. Una noticia internacional, cambios en la política comercial de Estados Unidos, tensiones geopolíticas o movimientos fuertes en tasas pueden borrar rápidamente el entusiasmo local. Argentina puede estar haciendo las cosas mejor, pero sigue siendo un mercado de riesgo alto.

Bonos soberanos o Merval: dos apuestas muy diferentes

El consenso de la mesa fue bastante claro: hoy hay más argumentos para mirar renta fija argentina que para sobreponderar renta variable local.

En bonos soberanos, la mejora en la calificación, la acumulación de reservas y una balanza comercial positiva pueden dar soporte a la tesis. En acciones argentinas, en cambio, el Merval permanece en una zona exigente y viene lateralizando hace tiempo, aproximadamente entre los 1.800 y los 2.400 puntos.

Que las energéticas tengan una participación relevante no cambia la naturaleza del índice. Puede haber empresas muy buenas y sectores con perspectivas atractivas, pero el mercado argentino sigue teniendo volatilidad política, regulatoria y macroeconómica.

Conclusión simple: una acción puede ser rentable y, al mismo tiempo, riesgosa. No son conceptos opuestos.

Balanza comercial positiva y reservas: una mejora que todavía exige prudencia

La balanza comercial de junio arrojó un superávit cercano a USD 2.178 millones. El resultado quedó por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a unos USD 2.400 millones, en parte por mayores importaciones de combustibles y lubricantes.

Placa con datos de la balanza comercial de junio

El superávit comercial sostiene el ingreso de divisas, aunque el dato quedó debajo de lo esperado.

Que el dato haya sido menor al consenso no lo vuelve malo. Lo importante es que continúa una secuencia de meses con saldo comercial positivo, algo valioso para una economía que necesita acumular divisas y fortalecer la posición externa.

También ayuda a entender por qué se importan combustibles aun cuando el país exporta petróleo. Argentina puede vender crudo e importar productos refinados o terminados. Mirar solamente el número de importaciones, sin entender qué se está importando y por qué, puede llevar a conclusiones equivocadas.

¿Más reservas garantizan calma electoral?

La acumulación de reservas por parte del Banco Central es una señal saludable. El problema es pensar que eso garantiza tranquilidad total para el año electoral. El stock de reservas puede mejorar y, aun así, no ser suficiente para neutralizar una corrida si el ruido político crece mucho.

La dinámica electoral importa porque los mercados anticipan escenarios. Encuestas, candidaturas, definiciones de internas y resultados inesperados pueden producir movimientos bruscos. En Argentina, las elecciones de medio término ya generan volatilidad. Una presidencial suele amplificarla.

La idea de fondo es clara: acumular reservas va en la dirección correcta, pero no elimina el riesgo político ni el riesgo de mercado.

Cómo leer balances: no alcanza con mirar ganancias e ingresos

La temporada de balances de Wall Street deja una lección que sirve para cualquier empresa: no hay que quedarse únicamente con el beneficio por acción, conocido como EPS, y los ingresos.

Un balance es una foto de lo que ya pasó. El mercado, en cambio, cotiza principalmente lo que espera que pase hacia adelante. Por eso también hay que mirar:

  • Guidance: las proyecciones de la empresa para los próximos trimestres.
  • Márgenes: cuánto conserva la compañía después de cubrir sus costos.
  • Flujo de caja libre: el dinero disponible luego de gastos operativos e inversiones de capital.
  • Capex: inversión en activos, tecnología, infraestructura o capacidad productiva.
  • Calidad de las ganancias: si provienen de la operación normal o de hechos extraordinarios.

Una empresa puede publicar un gran número trimestral y caer igual si decepciona en su guía futura. Al revés, puede tener un trimestre discreto y subir si demuestra que está construyendo una buena plataforma de crecimiento.

AT&T: una alternativa de dividendos y baja volatilidad

AT&T no compite en la misma categoría que Tesla o Alphabet. No es una compañía pensada para buscar explosión de crecimiento. Su atractivo está en la estabilidad relativa, los márgenes sostenidos y una política de dividendos que históricamente tuvo peso para el inversor.

Placa de resultados trimestrales de AT&T con indicadores financieros

AT&T combina ingresos estables, menor volatilidad relativa y una lógica enfocada en dividendos.

En el trimestre analizado, AT&T mostró un crecimiento de ingresos cercano al 2,7%, una mejora del EBITDA ajustado y un flujo de caja libre estable. También se destacó la posibilidad de un acuerdo con Televisa en México para una unidad de negocios.

La acción rondaba los USD 23 y el rendimiento por dividendos se ubicaba cerca del 5% anual. Para quien invierte mediante CEDEAR, hay que considerar retenciones e impuestos, por lo que el rendimiento neto recibido puede ser menor.

La lógica de AT&T es para un perfil más conservador: una empresa madura, con beta más baja que los grandes índices y movimientos habitualmente menos violentos.

Alphabet: ganancias extraordinarias, pero flujo de caja bajo presión

Alphabet presentó una ganancia por acción muy elevada, cercana a USD 9. El dato parecía espectacular a primera vista, pero exigía abrir el balance y mirar el detalle.

Parte importante del resultado provino de aproximadamente USD 95.000 millones registrados como otros ingresos, vinculados a la apreciación de participaciones o tenencias de inversión. Eso elevó de forma extraordinaria la ganancia contable, pero no refleja necesariamente un salto equivalente en la operación cotidiana del negocio.

Placa de Alphabet con resultados trimestrales y métricas financieras

El resultado de Alphabet exige separar la mejora operativa de los ingresos extraordinarios.

En la parte operativa, Alphabet mantuvo márgenes sólidos y números buenos, aunque no necesariamente fuera de escala respecto de otros trimestres. El punto más sensible fue el free cash flow negativo de aproximadamente USD 5.000 millones, algo inusual para la compañía.

La explicación está en el capex. Google está acelerando fuerte la inversión en inteligencia artificial, infraestructura y capacidad tecnológica. Esa apuesta puede ser muy rentable a futuro, pero hoy consume caja. Es una decisión de inversión grande: menos flujo disponible ahora, con la expectativa de capturar crecimiento más adelante.

Por eso, el balance no fue malo. Pero tampoco alcanza con decir que fue "el mejor de la historia" solo por mirar dos cifras aisladas.

Tesla: múltiplos exigentes y flujo de caja negativo

Tesla volvió a dejar en evidencia que el mercado no valúa solamente el presente. La compañía presentó cerca de USD 1.000 millones de flujo de caja libre negativo y su cotización tuvo una baja fuerte tras los resultados.

Las tecnológicas suelen cotizar a múltiplos altos porque el mercado paga por su potencial. Un precio sobre ganancias de 20 o 30 veces implica que, en términos simples, se están pagando muchos años de ganancias actuales. En Tesla, esa exigencia es todavía más extrema.

La compañía puede ganar apenas unos centavos por acción y cotizar cerca de USD 300, lo que muestra cuánto peso tienen las expectativas sobre vehículos eléctricos, inteligencia artificial, autonomía, energía y el liderazgo de Elon Musk.

Placa de resumen financiero de Tesla con métricas trimestrales

En Tesla, la cotización depende en gran medida de expectativas futuras y no solo de las ganancias actuales.

Eso no significa que comprar Tesla esté necesariamente mal. Significa que hay que saber qué se está comprando. Quien se guía por análisis técnico puede esperar zonas de soporte. Quien prioriza análisis fundamental puede preferir esperar señales de ganancias más sólidas, mejor guidance y una caja más saludable.

Son dos escuelas distintas, y ambas pueden convivir. Lo importante es no confundir un precio atractivo en un gráfico con una empresa necesariamente barata en términos fundamentales.

IBM: estabilidad, segmentos y márgenes

IBM presentó números algo por debajo de las expectativas del mercado, pero bastante alineados con su propia historia. Es una compañía centenaria, madura, con variaciones menos explosivas que las grandes tecnológicas de crecimiento.

También mantiene un dividendo, aunque de menor escala, y eso suele ser bien recibido. La clave en IBM fue observar la composición de los ingresos por segmentos, como software y consultoría, y verificar que los márgenes se mantuvieran en niveles coherentes.

Estado de resultados comparativo de IBM por segmentos

La segmentación permite identificar de dónde provienen los ingresos y cómo evolucionan los márgenes.

El margen bruto muestra la diferencia entre lo que una compañía factura y el costo directo de vender sus productos o servicios. En general, interesa que ese margen se sostenga o mejore en el tiempo, ya sea por crecimiento de ingresos, eficiencia operativa o reducción de costos.

En IBM no se esperaba una reacción extrema justamente porque los números no mostraban un quiebre abrupto respecto de períodos anteriores.

Una cartera moderada de renta fija argentina

Para un perfil moderado, se planteó una cartera de bonos con el objetivo de generar renta en distintos meses del año y diversificar entre Estado, provincias, energía y telecomunicaciones.

Placa de cartera de renta fija con bonos argentinos y porcentajes

La propuesta combina bonos soberanos, provinciales y corporativos para buscar cobros distribuidos.

La composición sugerida rondaba una TIR total cercana al 7,3% e incluía:

  • 10% Santa Fe 2034: bono provincial bajo ley de Nueva York, con una TIR cercana al 7,4%.
  • 10% GD38: bono soberano bajo ley de Nueva York, dentro de una duration intermedia.
  • 20% PECOM Energía 2030: exposición corporativa al sector energético bajo ley argentina.
  • 30% YPF: deuda corporativa energética bajo ley de Nueva York.
  • 30% Telecom 2033: exposición a telecomunicaciones, con pagos estimados en marzo y septiembre.

La idea no era apostar todo a un único emisor. La cartera combinaba aproximadamente 50% de energía, 10% de soberanos, 10% de deuda subnacional y 30% de telecomunicaciones.

Duration: por qué el plazo importa

Un bono más largo no es automáticamente mejor. A mayor duration, mayor sensibilidad a cambios de tasas, riesgo país y escenario político. Por eso, el GD41 o el GD46 pueden ser interesantes para perfiles agresivos que apuesten a una consolidación macroeconómica, pero no necesariamente encajan en una cartera moderada.

Quien tenga preocupación por un cambio de gobierno o quiera reducir volatilidad puede acortar duration con bonos más cortos, como AL30 o AO27. Si la intención es conservar el bono hasta el vencimiento y se tolera mayor riesgo, los instrumentos más largos pueden tener sentido.

Neuquén, energía y el atractivo de Vaca Muerta

También apareció la deuda de Neuquén como alternativa a considerar. El atractivo está vinculado al crecimiento de la provincia, Vaca Muerta, la producción hidrocarburífera y un marco que busca dar previsibilidad fiscal a inversores de largo plazo.

Que un bono no tenga garantía específica de regalías petroleras no elimina el vínculo con la dinámica económica de la provincia. La tesis descansa en que una Neuquén con mayor producción, inversiones y actividad debería fortalecer su capacidad de generar recursos.

De todos modos, no hay que romantizar ningún bono. Una TIR más alta existe por una razón: siempre hay riesgo de crédito, de precio, de liquidez y de contexto.

Una cartera agresiva de renta variable para 6 a 12 meses

Para un perfil más agresivo se propuso una cartera en partes iguales, con horizonte mínimo de seis a doce meses y, preferentemente, con una mirada de dos o tres años. La renta variable no es para plata que se necesita para vacaciones, gastos inmediatos o emergencias.

Los componentes fueron Micron, Microsoft, COPX, XLB y EWZ.

Micron: memoria, inteligencia artificial y crecimiento esperado

Micron apareció como una de las empresas más interesantes dentro del universo tecnológico. El negocio de memorias y semiconductores está directamente relacionado con la expansión de infraestructura de inteligencia artificial.

El último balance mostró un crecimiento interanual de ingresos cercano al 346%. Además, el múltiplo forward era bastante menor que el múltiplo actual, lo que implica que el mercado proyectaba una mejora fuerte de ganancias para los siguientes doce meses.

La acción también venía de una corrección relevante respecto de máximos, lo que mejoraba la discusión sobre valuación. Igual, la tesis depende de que las ganancias proyectadas efectivamente se concreten.

Microsoft: una empresa consolidada que invierte en IA

Microsoft combina un negocio consolidado con fuerte inversión en inteligencia artificial a través de Azure. Tiene una posición dominante en software para computadoras y una participación de mercado muy relevante.

El atractivo estaba en que cotizaba a múltiplos más razonables que en otros momentos, con un forward price-earnings menor al múltiplo histórico al que muchas veces se negoció. La idea no era comprar crecimiento a cualquier precio, sino buscar una compañía de calidad cuando la valuación luce más competitiva.

COPX: cobre y mineras ante un desacople interesante

El cobre alcanzó máximos históricos, mientras que varias mineras vinculadas al metal no acompañaron con la misma intensidad. Ese desacople puede abrir una oportunidad para quien tenga horizonte largo y crea que el precio del cobre seguirá firme.

El ETF COPX permite exponerse a mineras de cobre. La cautela está en que las mineras no dependen solo del precio del commodity. También sufren por expectativas de menor actividad industrial, costos, conflictos internacionales y posibles escenarios de desaceleración económica.

XLB: equilibrio defensivo dentro de una cartera agresiva

Para evitar una cartera completamente concentrada en tecnología y commodities, se incorporó el ETF XLB como componente defensivo. La lógica es sumar exposición a sectores más resistentes, vinculados a necesidades que no desaparecen de un día para otro.

Una cartera agresiva no tiene que estar obligatoriamente compuesta solo por los activos más volátiles. Incorporar segmentos con menor sensibilidad a caídas del índice puede ayudar a moderar golpes sin renunciar por completo al potencial de rendimiento.

EWZ: Brasil, commodities y riesgo electoral

El ETF EWZ permite exponerse al mercado brasileño. La tesis combinaba tres factores: valuaciones atractivas, alta sensibilidad de Brasil a los commodities y una posible oportunidad asociada al riesgo electoral.

Si el mercado ya descuenta un escenario político determinado y aparece una alternativa competitiva, puede haber una revaluación. Pero el riesgo electoral existe y hay que gestionarlo. No se trata de apostar a una elección como si fuera una certeza.

Brasil también influye sobre Argentina. Un mayor gasto público brasileño puede aumentar la demanda de productos argentinos en algunos sectores exportadores. Sin embargo, un real depreciado sigue afectando la competitividad argentina. Por eso, una mejora de la demanda brasileña no resuelve automáticamente todos los problemas del comercio bilateral.

El plazo y la resiliencia son parte de la inversión

En renta variable, el análisis puede estar bien hecho y aun así aparecer una noticia que cambie todo en horas. Un conflicto geopolítico, una declaración de un líder político, un dato de inflación o una decisión de tasas puede afectar precios sin avisar.

Por eso, antes de comprar una acción, un CEDEAR o un ETF, conviene hacerse una pregunta incómoda: ¿puedo tolerar una baja transitoria sin vender por pánico?

Si la respuesta es no, probablemente haga falta más renta fija, más liquidez o un plazo más corto. Si la respuesta es sí, recién ahí tiene sentido exponerse a activos que pueden tardar meses o años en desarrollar su tesis.

La idea final: no comprar historias, sino entender riesgos

Argentina mejoró, la balanza comercial sigue en terreno positivo y los bonos pueden ofrecer oportunidades. Pero el mercado permanece cauto porque las buenas noticias conviven con riesgos políticos, reservas todavía limitadas, volatilidad internacional y valuaciones exigentes en varios activos.

En Estados Unidos, los balances enseñan lo mismo: no alcanza con ver una ganancia por acción enorme. Hay que mirar de dónde vino, cuánto flujo de caja genera la empresa, cuánto invierte y qué espera para adelante.

No hay un activo perfecto. Hay instrumentos más o menos adecuados según el perfil, el plazo, la tolerancia al riesgo y la capacidad de sostener una decisión cuando el mercado se mueve en contra.

La mejor cartera no es la que promete la mayor suba. Es la que permite invertir con criterio, diversificar y dormir tranquilo mientras el mercado hace lo que sabe hacer: moverse.

Argentina mejoró. Pero eso no convierte a cualquier bono en una oportunidad

Una mejor calificación puede atraer capitales, reducir el riesgo y mover los precios. Pero comprar un bono solamente porque "Argentina está mejor" también puede convertirse en una trampa.

¿Qué TIR ofrece? ¿Cuánto puede caer? ¿Qué duración tiene? ¿Conviene uno en pesos, CER, dólar linked o directamente en dólares?

Si querés dejar de elegir bonos por su nombre o por la recomendación del momento, en Inversiones para Vivir de Rentas vas a aprender a analizar renta fija, medir riesgos y construir una cartera pensada para generar ingresos.

Con Rubén Ramallo
4 y 5 de agosto | 18:30 a 21:00 hs | Online en vivo

https://eafp.com.ar/p/bonos-invertir-en-renta-fija/

Fuente: Mercado sin filtro. Canal Mundo Dinero. Link: