Mercado internacional

El mercado de Wall Street inició la semana con el pie izquierdo y no solo EE. UU., sino también el resto de los mercados mundiales, a raíz de las preocupaciones en torno a la gigante inmobiliaria china Evergrande que acumula una deuda millonaria y anunció que sus ventas podrían seguir en caída. Esto traspasó las fronteras de China y repercutió de manera negativa en los distintos mercados. De esta manera, los principales índices estadounidenses finalizaron con bajas de alrededor del 2%, con un VIX que aceleró su suba en toda la rueda y cerró con un ascenso de casi el 24% lo que demostró la gran volatilidad del mercado.

De manera particular, los sectores presentaron grandes caídas y los más afectados fueron el sector energético y petrolero. Por su parte, el ETF del sector energético (XLE) finalizó con una baja del 4,20%, mientras que el XOP (exploración y producción de petróleo y gas) concluyó con un descenso del 4,07%. Por su parte, el sector financiero también respondió de manera negativa ante los sucesos de China, lo cual se pudo ver en su ETF XLF que replica el sector con una baja del 2,32%.

Contrario a esto, entre los pocos activos que supieron mantenerse al alza en toda la rueda fue el ETF del oro (GLD) que manifestó un ascenso de casi el 1%, utilizado por gran parte de los inversores como resguardo de valor. Además, la empresa farmacéutica Pfizer también expuso una suba luego de conocerse la noticia de que su vacuna contra el COVID-19 es segura para niños entre 5 y 11 años.

Las criptomonedas también se subieron a la ola de bajas y las más operadas, Bitcoin y Ethereum, descendieron más del 8%, aunque son bajas recurrentes en este tipo de activos. El bitcoin cotizó cerca a los US$ 44.000 mientras que Ethereum cerca de los US$ 3.000. Así, los fondos que cotizan en bolsa, GBTC y ETHE, tuvieron bajas similares mayores al 9%.

Mercado local
El mercado local no sólo sostuvo la volatilidad propia de los sucesos que acontecieron estos días, sino que tuvo el agregado del mercado internacional que terminó de acrecentar las bajas en las acciones y bonos locales. Tal es así que el índice Merval finalizó con un descenso del 6,2% arrimándose a los 73.000 puntos. Si bien las bajas se dieron de manera generalizada, las mayores caídas fueron para todo el sector financiero con descensos de hasta el 10%, como así también se distinguieron CEPU y TRAN que culminaron la rueda con bajas del 11,35% y 9,79% respectivamente.

Varios fueron los sucesos que transcurrieron durante el fin de semana, entre ellos los cambios de ministros, lo que siembra dudas al público inversor respecto a cómo se desenvolverá el rumbo de la economía. En esta línea, los bonos soberanos en dólares terminaron todos a la baja, con mayor ponderación de los globales que sufrieron bajas superiores al 2%. En medio de esta incertidumbre, el riesgo país subió 4,2% hacia los 1577 puntos básicos. Por último, el público seguirá de cerca las medidas que el Gobierno podría tomar para lograr la recuperación económica y alinear las expectativas sociopolíticas.

Fuente: Rava Bursátil