La suba de 2,5 puntos de la tasa de las letras del Banco Central (Lebac) en el término de 15 días sigue resonando en los oídos de los operadores financieros que ahora apuestan a un corto plazo con menos pesos dando vueltas y un dólar debilitado.

Ese sería el fin de una película que recién se comenzó a filmar cuando el martes el titular del Central, Federico Sturzenegger, anunció que el corredor de las Lebac pasaba a rendir 28,75% anual, con una suba de un punto respecto a unos días atrás.

Dentro del círculo político surgieron posiciones a favor y en contra de la medida. Entre las críticas se advierte que la decisión:

-Atenta contra el ritmo de recuperación de la actividad.

-Va en contra de reactivación del consumo que se está dando y otros indicadores.

-Genera un alto costo para la economía con tasa real del 9,5%

-Incentiva aún más la “bicicleta financiera”.

Según los cálculos del equipo económico, la economía podría reflejar una expansión de entre el 6% y el 7% en el corto plazo si no fuera por este baldazo de agua fría lanzado desde Reconquista 266. «Hay un costo de oportunidad que impone la actual política de mantener tan altas las tasas», advierten.

Esta preocupación se ha expandido en Casa Rosada. El «ala política» cree que la medida perjudicará a las pequeñas y medianas empresas, que son las que requieren de financiamiento barato para competir y crecer en el mercado.

Por lo pronto, desde el Banco Central señalaron que la decisión de elevar nuevamente el costo del dinero respondió al hecho de haber detectado que el mercado se estaba manejando con expectativas inflacionarias muy elevadas.

Concretamente, 23% para 2017 y 16% para 2018, varios puntos por encima de la meta oficial (17% y 12% respectivamente).

Mariano Otálora presenta la información en el programa. ¿Cuál es el efecto en el mercado y cómo infiere en las decisiones de inversión? Acompaña el análisis José Echagüe, estratega de Consultatio. Miralo: