Aunque todavía no logran posicionarse fuerte dentro del radar de los ahorristas, los plazos fijos atados a UVA son una buena opción para los que quieren hacer rendir sus pesos, sin perder contra la inflación. Especialmente para los que ya están endeudados en esta modalidad y precisan “calzar” sus ahorros para poder pagar su préstamo.

Estas colocaciones deben hacerse por un plazo mínimo de 180 días. Los bancos pagan por estos depósitos el valor de la UVA, más alguna tasa. En algunos casos llega hasta el 5%.

El economista Ricardo López Murphy y Mariano Otálora analizan si conviene o no considerarlos como una buena inversión. Miralo.