por Mundo Dinero
De ambos lados de la grieta han manifestado la necesidad de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Del lado de la oposición más explícitamente. Del lado del oficialismo en declaraciones en off y a través de rumores. El Gobierno sabe que va a tener que acordar, pero también sabe que de las condiciones que se acuerden dependerá el futuro de la alianza que nos gobierna.
Se conocieron las condiciones del FMI y no sorprendieron. El FMI busca que la Argentina presente un plan creíble y sólido, que pueda ser sostenido en el tiempo. El problema y la clave es la implementación de las medidas para lograr los objetivos sin generar un enorme problema económico. Mariano Otálora , conductor de ¿Qué hacemos con los pesos? señala que “dentro de los puntos que pide el fondo, el problema más importante no es ni la emisión ni el déficit, sino el desarme gradual del cepo. No es como en la época de Prat Gay. Ahora la situación es mucho más compleja”.
Según el economista Esteban Domecq es que “Argentina está atravesada por una fenomenal crisis de confianza y expectativas”. Este contexto hace que cualquier objetivo se vuelva todo mucho más difícil. “Una vez que se fije un rumbo político de la economía, se puede atender el resto de los problemas reales.” agrega Domecq
Inflación
Actualmente tenemos una inflación en el orden de 50% anual. Comparada con la inflación del Gobierno de Macri, nominalmente podríamos decir que está equiparada. El problema actual es que aquel 50% es el mismo que el actual. En el Gobierno anterior, se llegó a este número luego de tocar y liberar los precios relativos. En la actualidad, llegamos al 50% con una economía intervenida y con una distorsión de los precios relativos.
En la actualidad tenemos una inflación retenida. Tras las elecciones y cumpliendo con el acuerdo con el FMI se deberán acomodar los precios, quitar las intervenciones y el retoque de los precios relativos, puede provocar un estallido inflacionario. Domecq señala “hoy tenemos un piso inflacionario del 2.8% mensual. Tenemos una economía que viene construyendo desde hace una década, un proceso inflacionario en aumento”
La Argentina de los últimos años presenta menor inflación en los años impares, producto del contexto eleccionario, en el que se intervienen los precios. Como excepción en 2020, estuvo por debajo del 40% en la situación inédita de la pandemia. En 2021, año electoral, tendremos una inflación por encima del 50%. Domecq señala que “dentro del 51.8% hay precios que están entre el 10 y 30% en doce meses. Ese es todo el anclaje de represión que hace el Gobierno, los precios libres corren entre el 60 y 90%”.
“Va a ser imposible que Argentina mantenga 50% de inflación para el año que viene” concluye el economista.
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