por Mundo Dinero
Del fútbol a los negocios: la nueva era de Lionel Messi empresario
La carrera de Lionel Messi en la cancha se acerca a su etapa final. Su carrera en los negocios, en cambio, parece estar entrando en una fase decisiva. La fortuna que construyó como futbolista fue el punto de partida, pero hoy el asunto es bastante más grande: derechos de imagen, hoteles, inmuebles, clubes de fútbol, gastronomía y tecnología.
Ya no alcanza con pensar en Messi como un jugador que invierte sus ahorros. Alrededor de su nombre se está consolidando un grupo económico familiar con una marca reconocida en todo el mundo. Y hay un cambio de estrategia que explica buena parte de esta nueva era: pasar de prestar su imagen a tener participación en los negocios que la utilizan. Negocios son negocios.
Puntos clave
- Messi está transformando su fama deportiva en participaciones empresariales y activos de largo plazo.
- La gestión de su imagen fue la base del grupo, pero otras inversiones ganaron peso.
- Hoteles, inmuebles y clubes diversifican un negocio que comenzó con el fútbol.
- Ingresos acumulados, facturación empresarial y patrimonio neto son cifras distintas.
De los contratos de fútbol a la participación en Inter Miami
Los ingresos deportivos le dieron a Messi la capacidad de invertir a una escala extraordinaria. En Barcelona firmó su contrato más lucrativo como futbolista: para el período de 2017 a 2021, las cifras difundidas por la prensa lo ubicaban entre 117 y 120 millones de dólares anuales. Su paso por Paris Saint-Germain también sostuvo ingresos muy altos, antes de que llegara un acuerdo de otra naturaleza en Estados Unidos.
David Beckham fue una figura importante para convencerlo de elegir Inter Miami en lugar de una propuesta económicamente más alta del fútbol saudí. La posibilidad de armar un equipo alrededor de Messi y ofrecerle a su familia una vida cómoda en Miami pesó en la decisión. Pero la propuesta tenía, además, un atractivo empresarial.
Según los términos descritos para esa etapa, Messi cobraría salario y regalías mientras jugara. Si se retiraba en Inter Miami tras completar el período acordado, pasaría a ser socio con una participación aproximada del 5 % del club. Ahí está la diferencia: un sueldo termina cuando termina el contrato; una participación societaria permite seguir ligado al valor que genera el proyecto.
La posible participación accionaria convierte su vínculo con el club en algo más que un contrato deportivo.
El centro del grupo familiar está en España
La estructura que reúne buena parte de los negocios de la familia se articula desde España alrededor de Lumeq España, constituida en 2010. Rodrigo Martín Messi, hermano de Lionel, figura al frente de su administración. Entre las funciones de la sociedad está la tenencia y compraventa de participaciones empresariales.
Dentro de ese conjunto aparecen tres áreas principales:
- Leo Messi Management: gestiona los derechos de imagen del futbolista dentro y fuera de la cancha.
- El negocio hotelero: incluye sociedades vinculadas con la explotación de establecimientos turísticos.
- El negocio inmobiliario: comprende proyectos de edificios y otros activos destinados a la venta o al alquiler.
Para entender cómo fue cambiando el grupo, hay un dato revelador. En 2021, Leo Messi Management representaba alrededor del 70 % de la actividad del holding. Más adelante, las demás inversiones fueron ganando peso hasta acercarse, según las estimaciones expuestas, a una distribución de mitad y mitad entre la explotación de la imagen y el resto de los negocios.
La gestión de su imagen fue la base del grupo; la diversificación empezó a equilibrar la balanza.
La facturación atribuida a Lumeq en 2021 fue de 56,7 millones de euros, con ganancias de 6,3 millones. Conviene leer esas cifras por lo que son: resultados de una estructura empresarial, no una medida directa del dinero disponible en la cuenta personal de Messi. Parece una aclaración menor, pero cuando hablamos de grandes fortunas es fundamental.
Inmuebles y hoteles: negocios más allá de la cancha
En el sector inmobiliario sobresale Ros Tower, un emprendimiento dedicado al desarrollo de edificios para compra y alquiler. Se le atribuye una facturación de 282 millones de dólares. Es una apuesta distinta de un contrato publicitario: exige desarrollar y administrar activos cuyo negocio no depende exclusivamente de que Messi siga jugando.
En hotelería, el nombre más conocido es MiM Hotels, con establecimientos en destinos como Barcelona, Andorra, Sitges, Mallorca, Baqueira y Sotogrande. La operación de esos hoteles pasó a manos de Meliá Hotels International. Es una manera de combinar la inversión y el alcance de la marca Messi con la experiencia de una compañía especializada en gestionar hoteles.
Messi dueño de clubes: una nueva apuesta por el fútbol
El fútbol sigue en el centro de la estrategia, aunque desde otro lugar. Messi ya no aparece solamente como la estrella que llena estadios, sino como socio o inversor de proyectos deportivos.
Una de esas iniciativas es Deportivo LSM en Uruguay, impulsada originalmente por Luis Suárez, quien invitó a Messi a sumarse. En España aparece la adquisición de UE Cornellà, un club catalán cuyo atractivo está especialmente en la formación de jóvenes jugadores. Desarrollar futbolistas y abrirles camino hacia equipos de mayor tamaño constituye allí una parte importante del modelo.
La formación de jugadores le da a la inversión en Cornellà una lógica distinta de la compra de un club por prestigio.
También se presentó un acuerdo para adquirir el 100 % de CD Eldense a un grupo colombiano que buscaba concentrarse en el fútbol latinoamericano. Al momento de exponerse la operación, todavía quedaban trámites legales y regulatorios y no se había informado un monto final. Es decir, el acuerdo anunciado y el cierre definitivo de la compra no deben confundirse.
A eso se suma Leones de Rosario, un proyecto más cercano a la familia y a la ciudad de Messi. En conjunto, estas iniciativas muestran distintas formas de participar en el fútbol: asociarse con un amigo, apostar por la formación, adquirir un club existente o desarrollar uno ligado a las propias raíces.
De embajador de marcas a socio de marcas
Durante años, las empresas pagaron por asociarse con la figura de Messi. Ese negocio sigue siendo enorme. Entre las marcas vinculadas con él están Adidas, Hard Rock Cafe, Michelob, Apple, Beats, Konami y Panini. Para el contrato con Adidas se menciona una cifra cercana a los 20 millones de dólares anuales, mientras que las estimaciones citadas para el conjunto de acuerdos comerciales rondan los 70 millones de dólares por año.
Pero la transformación interesante no está solo en cuánto cobra por una campaña. Está en preguntarse: ¿por qué limitarse a promocionar una empresa si también se puede ser dueño de una parte?
En gastronomía, Messi se incorporó como accionista de El Club de la Milanesa. La propuesta incluye avanzar con franquicias en Estados Unidos, comenzando por Miami. No se trata únicamente de poner su cara en una publicidad de la cadena, sino de participar en el negocio.
Con la bebida de hidratación Más+, lanzada junto con Mark Anthony Brands, fue presentado como copropietario y no solo como embajador. La experiencia, sin embargo, también muestra que un apellido extraordinario no garantiza ventas extraordinarias. Según la información citada de Forbes para 2026, la bebida estaba siendo retirada progresivamente del mercado. Messi conservaría la marca y, quizá, la oportunidad de intentarlo otra vez.
Ser socio permite participar del éxito, pero también obliga a asumir el riesgo cuando un producto no despega.
La apuesta se extiende a Playtime Sports Tech, una estructura orientada al deporte, los medios y la tecnología. La idea es asociarse con otros deportistas y empresas para desarrollar proyectos vinculados con juegos, contenidos visuales y gestión de redes sociales de figuras deportivas. Se planteó incluso la aspiración de llevar la compañía al mercado bursátil estadounidense en los próximos años. Por ahora, eso debe leerse como un plan, no como una cotización concretada.
Cuánto ganó Messi y cuánto vale su patrimonio
Con Messi circulan números gigantescos, y es fácil sumar conceptos que no significan lo mismo. Para ordenar la discusión hay que separar al menos cuatro categorías:
- Ingresos como futbolista: las estimaciones presentadas para su carrera deportiva superan los 1.000 millones de dólares y ubican una referencia alrededor de los 1.200 millones.
- Ingresos por imagen y derechos personales: se mencionan estimaciones de entre 600 y 800 millones de dólares acumulados.
- Resultados de otros negocios: se plantea una cifra estimada de entre 140 y 150 millones de dólares asociada con emprendimientos en los que participa o de los que es dueño.
- Patrimonio neto personal: la estimación expuesta es de unos 1.100 millones de dólares.
Los ingresos históricos, la facturación de una sociedad y el patrimonio neto no son equivalentes. Haber generado una determinada suma a lo largo de una carrera no significa conservarla íntegra hoy: hay gastos, impuestos, inversiones y cambios en el valor de los activos. Las cifras sirven para comprender la escala de la multinacional Messi, siempre que no se las trate como si todas midieran lo mismo.
Por qué la marca Messi puede durar después del retiro
Gustavo López, que siguió durante años la trayectoria deportiva de Messi, señala algo que las cifras por sí solas no explican: su atractivo atraviesa públicos muy distintos. Lo siguen tanto las grandes marcas como las empresas de consumo masivo porque el fútbol llega a todos lados y Messi reúne prestigio deportivo con una imagen personal ampliamente admirada.
López también destaca su perseverancia. Messi atravesó frustraciones, volvió a intentarlo y terminó alcanzando los mayores logros con la selección argentina. A eso se suma una vida familiar que forma parte de cómo el público lo percibe. Para una marca, esa combinación de talento, constancia y cercanía tiene un valor difícil de reproducir.
Su perfil reservado fue otra característica decisiva. Durante buena parte de su carrera habló poco fuera del fútbol y se apoyó en su entorno cercano. López recuerda incluso una anécdota de Martín Palermo sobre lo difícil que era iniciar una conversación con el joven Messi durante los viajes de la selección. Era, en ese sentido, muy distinto de Diego Maradona, siempre dispuesto a intervenir en debates de toda clase.
Cuando se piensa en deportistas capaces de sostener una marca después del retiro aparecen nombres como Michael Jordan, Roger Federer, Muhammad Ali y Pelé. López ubica a Messi en ese grupo y encuentra una afinidad particular con Federer por la humildad que proyectan. Es una valoración personal, por supuesto, pero ayuda a entender por qué tantas compañías quieren asociarse con él.
El desafío de esta nueva etapa será convertir ese capital de confianza en empresas duraderas. Algunas iniciativas crecerán y otras quizá no funcionen. Lo que ya se ve con claridad es la dirección: Messi está pasando de ser la imagen de negocios ajenos a participar en la propiedad y en el futuro de los suyos. Vamos a extrañar al futbolista cuando deje la cancha, pero la historia de Messi empresario recién empieza.
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Fuente: NEGOCIOS SON NEGOCIOS. Canal Mundo Dinero. Link:
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