por Mundo Dinero
La última reestructuración presentó una situación inédita a nivel mundial. Los bonos reestructurados, nunca salieron del precio de default. Claramente el mercado necesita algo más que una reestructuración. Aunque la Argentina se liberó de pagar intereses hasta después del 2023, no hubo quita. Es decir, el compromiso de pago sigue existiendo y depende del inmediato crecimiento de la economía Argentina para poder hacerle frente a las obligaciones.
Sumada a la desconfianza del mercado en cuanto al crecimiento de la economía argentina, la pandemia retrasó casi dos años cualquier avance. Un nuevo acuerdo con el FMI es fundamental para dar alguna señal de planificación y salir del cortoplacismo. Diana Mondino, economista y profesora en la Universidad CEMA, señala que “Argentina ha sido muy lenta en todo. se habla de renegociar la deuda, desde antes de las paso. El proceso va a ser lento porque no saben como se hace y fundamentalmente porque no hay nada para prometer”
En medio de la negociación con el fondo, Argentina presenta, año tras año, déficit fiscales que debilitan su posición para negociar. Mondino asegura que “Por un lado Argentina dice que no puede pagar, pero por otro lado pide más préstamos. El año pasado se presentó un presupuesto con gran déficit, acompañado de un aumento de gasto del primer semestre.”
Hacer frente al compromiso de la deuda demanda un ritmo de superávit que la Argentina está lejos de alcanzar. Mondino remarca que “además del déficit nacional, provincial y municipal, está el déficit del Banco Central, que emite deuda y letras en pesos. Esto asegura que, aunque haya superávit fiscal, habrá más emisión para poder pagar las deudas en pesos que contrajo. Estamos en una trampa en que la deuda de hoy se paga con la emisión de mañana”
El problema que presentan las finanzas es que la deuda actual en pesos equivale aproximadamente a la deuda en dólares. Hay una máxima macroeconómica que reza que la deuda en pesos no es problema, el problema es la deuda extranjera. Mondino señala “no se puede aplicar la fórmula de licuar la deuda en pesos, porque la deuda actual que está tomando el Gobierno está indexada, linkeada al dólar. Lo que se licua, no es la deuda, son los salarios y las jubilaciones. Se cree que se lucha con el acreedor, pero no es así. Al acreedor todo, jorobando al empleado y al jubilado.”
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