La Compañía es la mayor distribuidora de electricidad de la Argentina en términos de números de clientes y electricidad vendida (tanto en GWh como en pesos).

Tiene una concesión para distribuir electricidad en forma exclusiva en el noroeste del Gran Buenos Aires y en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires, lo que comprende una superficie de 4.637 kilómetros cuadrados y una población de aproximadamente siete millones de habitantes.

Otra nota | ALUAR: Una apuesta segura, ¿hasta ahí?

Consultado por esta acción, Leonardo Guidi, analista de Rosario Finanzas advirtió que “a la acción de Edenor no conviene analizarla de manera aislada ya que casi todo el tiempo está altamente correlacionada con el movimiento de la acción de Pampa y por lo tanto, lo que suceda en esta última repercutirá seguramente en Edenor”.

“Yendo puntualmente a los gráficos, todas las acciones eléctricas del Merval excepto PAMP (es decir, EDN, TRAN y CECO2) están todavía transitando la toma de ganancias que se inició en cada una de ellas luego de que todas alcanzaran récords históricos a mediados de febrero pero es importante destacar que, cada una de ellas se encuentra en diferentes estadios de dicha toma de ganancias ya que TRAN ha dado, en estos días, importantes muestras de estar reiniciando la suba hacia los récords mientras que EDN y CECO2 todavía no han dado señales de que sus propias tomas de ganancias hayan finalizado”.

“Debido a que PAMP ya ha finalizado su toma de ganancias reiniciando claramente la tendencia alcista (de hecho el martes su ADR hizo un nuevo récord histórico) y al ser EDN es una acción que suele estar altamente correlacionada con ella, es que estamos en un excelente momento para comprarla”.

“Los objetivos alcistas que están fijando las acciones eléctricas a medida que van finalizando la toma de ganancias son muy interesantes y en el caso del ADR de Edenor el mismo se encuentra en los u$s40 y representa un 20% de suba en dólares si partimos del precio actual”.

“Los pisos de Edenor son muy fuertes y como la toma de ganancias se está realizando con un volumen operado notoriamente menor al que vimos durante el último tramo alcista es que podemos afirmar que las expectativas alcistas de los inversores con respecto a las acciones eléctricas todavía no se han agotado y posiblemente no lo hagan hasta que se inicien las campañas electorales en mayo o junio, ya que esos suelen ser momentos en los cuales la bolsa se calma bastante y queda a la espera de señales concretas en relación a cómo quedará el mapa político de la Argentina para la segunda mitad del gobierno de Macri”.

“Para los inversores más conservadores recomiendo poner el stop loss en los u$s31,50 del ADR y para los que son un poco más arriesgados sugiero ponerlo en u$s29,50 pero sinceramente no creo que vayan a tener que activarlos debido a que todas las señales que nos están brindando en este momento, tanto EDN como las restantes acciones eléctricas del Merval, son alcistas”.

Últimas noticias

Se conoció hace unas semanas que la firma resolvió crear un plan de incentivo de largo plazo para parte de su personal con el objetivo de lograr una mayor sinergia entre sus planes para los próximos años y el compromiso de sus ejecutivos con estos lineamientos corporativos.

La compañía, propiedad del holding Pampa Energía, que dirige el empresario Marcelo Mindlin, busca de este modo “favorecer el alineamiento del desempeño del personal con los planes estratégicos de la sociedad”, según comunicó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

En el informe, la mayor distribuidora de energía de la Argentina agrega que el plan también tiene como necesidad “generar un vínculo claro y directo entre la creación de valor para el accionista y la compensación de su personal clave”.

Para lograr esta sinergia, el directorio de Edenor decidió entregar acciones propias en cartera u otras que en el futuro “eventualmente pudiera adquirir a tal fin”, tal como se explica en el comunicado.

El proyecto llega casi en simultáneo a la publicación de los resultados financieros de Edenor durante el año pasado, que arrojaron una fuerte pérdida de $ 1188 millones en comparación con los $ 779 millones que perdió en 2015. De hecho, la compañía sigue mostrando balances negativos a pesar de los cambios tarifarios impuestos por el Gobierno y que permitieron a las distribuidoras del sector sortear el cepo tarifario que había impuesto el kirchnerismo durante 12 años.