Seis meses después de que el presidente Tabaré Vázquez anunciara la construcción de la tercera planta procesadora de pasta de celulosa en suelo uruguayo, que supondría una inversión de unos 5.000 millones de dólares, la empresa UPM (ex Botnia) emitió ayer dos comunicados que volvieron a poner otra vez en primera plana de los medios a la que sería la mayor inversión privada de la historia de Uruguay, y que interesa a Argentina, fundamentalmente por su ubicación, ya que aún está fresco en la memoria el conflicto de la primera pastera de la entonces Botnia, sobre el río Uruguay.

Sin embargo, del lugar de localización, que se había anunciado que sería sobre el Río Negro, en el centro del país, cerca de la ciudad de Pasos de los Toros, nada se habló, lo que puede generar cierta incertidumbre en círculos ambientalistas argentinos y en los asambleístas de Gualeguaychú, quienes han sido los que más se han pronunciado en contra de la construcción de este tipo de fábricas.

 

En el primer texto, en inglés, la compañía finlandesa expresó que “no está en negociaciones con el gobierno uruguayo por la instalación de una nueva planta”. Actores de la esfera política y del mundo empresarial y bursátil entendieron a este mensaje como dando altas posibilidades de congelamiento del proyecto, a tal punto que las acciones de UPM cayeron 1.67%.

El comunicado causó perplejidad teniendo en cuenta que, días atrás, el canciller Rodolfo Nin Novoa había dicho en una entrevista radial que el viaje de Tabaré a Finlandia en febrero se daría “en el marco de una nueva inversión de UPM en Uruguay” y que “las definiciones” estaban “muy cercanas”.

Horas después de ese primer comunicado, al que el ejecutivo uruguayo intentó bajarle el perfil, la filial uruguaya de UPM difundió otro despacho a los medios asegurando que “nada ha cambiado en el enfoque hacia el gobierno de Uruguay” y que “las “conversaciones siguen con espíritu positivo”.

 

Lo cierto, hasta ahora, según lo anunciado por Tabaré en julio de 2016 y por la propia UPM, es que para que se cristalice esta inversión Uruguay debe mejorar su infraestructura en rutas, vías férreas y puerto, para lo que se fijó un plazo de dos años.

En estos últimos dos ítems hizo mucho hincapié de su importancia el expresidente José Mujica, quien a pesar de sus esfuerzos, por distinta cuestiones, vio naufragar la reactivación del tren con los chinos y su idea de un puerto de aguas profundas en el balneario La Paloma.

Según publicó El Observador, en 2017 se llamará a una licitación para reactivar el ferrocarril, para lo que Tabaré saldrá a promocionar este y otros proyectos en su próxima visita a Europa; se está trabajando en el mejoramiento de rutas nacionales (varias hoy en muy mal estado, producto del continuo pasaje de camiones con rolos de madera y del poco mantenimiento) y caminería; y también se está empezando a acondicionar el puerto de Montevideo, lo que demandará una inversión de 86 millones de dólares, en la que UPM manifestó su intención de participar.

Fuente | IEco