La buena noticia por el acuerdo alcanzado con el club de París -y que despeja la sombras de un nuevo default- se diluyó ante otra noticia recibida durante la misma semana: Argentina fue recategorizada por la agencia MSCI, no sólo perdió su categoría de “Emergente”, además salteó la subsiguiente categoría de mercado de Frontera para recibir una calificación aún peor.

MSCI degradó al país al nivel de “Mercado Standalone”. Según informó la compañía que elabora el índice en un comunicado, el país fue ubicado dentro en una calificación que se reserva para algunas economías que tienen barreras de accesibilidad a los inversores extranjeros, tensiones políticas, mercados de capitales pequeños y economías pobres o que carecen de regulaciones adecuadas.

Con esta noticia y en función de la performance que viene teniendo el mercado local, los analistas aseguran que la Bolsa porteña ya se encuentra en mínimos, por lo que el mercado ya se habría adelantado a la decisión de MSCI; y se espera que poco pueda afectar a las acciones locales, una vez estabilizados los ADRS en Wall Street.

2021 tiene la particularidad de ser un año electoral, y es posible que lo que suceda en el plano de los resultados de los comicios impacte aún un poco más en la cotización de las acciones. Para Soledad López -de Rava Bursátil- los primeros indicios sobre lo que pueda suceder se tendrán a fines de julio, cuando se presenten las listas y se conozca la conformación de los frentes electorales.

En el marco de la primera edición 2021 del ciclo de conferencias de Mundo Dinero: “Inversiones y negocios para poner en práctica”. Soledad López compartió dos portafolios compuestos por activos con los cuales apostar a esta nueva situación, pero que también ofrecen cierta cobertura ante los embates electorales o posibles devaluaciones. En base a esas dos premisas, López pensó en dos perfiles de inversor diferentes, uno moderado para quienes estén buscando mayor cobertura, y otro perfil más agresivo para aquellos dispuestos a correr cierto riesgo con la intención de obtener mejores resultados.

El primer portafolio pensado para un perfil moderado contiene cinco acciones pertenecientes a compañías de valor, que se destacan por su posición sólida y son líderes en su sector. López remarcó que, si bien no tienen grandes posibilidades de saltos ascendentes en su cotización, siempre suelen ir hacia arriba y pagan dividendos. Pensada para un horizonte de mediano y largo plazo. Aquí, su justificación para cada una:

Caterpillar (CAT): La firma de un nuevo programa de obra pública en los EE.UU. auguran crecimiento en la actividad de esta empresa.

Coca Cola (KO): cabe destacar que ante cimbronazos en el mercado, las empresas de consumo básico no suelen verse tan afectadas porque el consumo siempre cae en mucha menor proporción que la bolsa.

Microsoft (MSFT): El sector tecnológico siempre hay que tenerlo, ha crecido muchísimo y seguirá creciendo en esta nueva normalidad. Además, posee menos volatilidad que otros papeles del sector.

Disney (DIS): Sus balances siempre son buenos, se va expandiendo con la adquisición de nuevas señales como ESPN y ahora además cuenta con la potencialidad de las plataformas de streaming. Tuvo una caída importante producto del impacto de las restricciones en sus parques, pero esto se verá revertido por el avance de la vacunación en EE.UU.

Visa (V): Un papel del sector financiero que no puede faltar, con posibilidades de crecimiento en el caso de empezar a incluir y desarrollar servicios de  pago con criptomonedas.

A su vez, la especialista de Rava Bursátil señaló que la selección contempla la diversificación entre sectores, y al ser empresas extranjeras ofrecen cobertura ante una posible devaluación. También destacó que en todos los casos pueden operarse desde Argentina a través de CEDEARS o desde una cuenta en Estados Unidos, directa o a través de un operador local.

 

El enfoque más arriesgado apuesta al mercado argentino, que se encuentra en niveles mínimos y en los que, si bien puede llegar a bajar un poco más,  López estima que todas las noticias malas como lo del MSCI ya han sido descontadas. “De conformarse un gran frente opositor podría irle muy bien en los comicios, por lo que el panorama resultaría muy auspicioso para los siguientes papeles. En este caso, al incluir mucho más riesgo y papeles más volátiles, la composición está pensada para una inversión a corto plazo”, indicó.

YPF (YPF): pertenece a un sector que muestra señales concretas de recuperación. Se encuentra en niveles muy bajos en dólares, alrededor de USD 5, tiene recorrido, y más aún si se tiene en cuenta que llegó a valer USD 8 antes de la pandemia y USD 15 antes de las paso de 2019. Tiene adr, y brinda cobertura ante una suba del contado liquidación.

Banco Galicia (GGAL): también está muy baja en dólares. Más aún si se la piensa en relación al Merval, que está cerca de sus mínimos históricos en dólares, y se trata de un papel que suele ser de los que le brindan más impulso. Tiene adr, y brinda cobertura ante una suba del contado liquidación.

Bonos Argentinos (AL30-AE38): teniendo en cuenta que tienen TIRs de 20% en dólares resultan muy interesantes. Dos extremos, corto y largo. No hay vencimientos en el corto plazo que puedan hacer pensar en un incumplimiento de pagos. A partir del año que viene pagan mejor renta.

Taiwan Semiconductor (TSM): no es riesgoso y es una empresa de tecnología muy relacionada con Tesla. Trabaja con los principales fabricantes de computación del mundo. Es un papel que puede tenerse para una inversión a un plazo mediano y también largo.

JP Morgan (JPM): La recuperación del sector financiero en EE.UU. es algo para aprovechar, y este papel es un líder de su sector.

CRIPTO (GBTC) : Se trata de un activo financiero que replica lo que sucede con Bitcoin y Éther, el token de la red Ethereum. Es una apuesta más riesgosa si se tiene en cuenta la volatilidad de las criptomonedas. La última gran corrección en este mercado daría un buen punto de entrada. Es una inversión que no puede pensarse como las tradicionales, por ejemplo basadas en fundamentals o análisis técnico. Pero es un nuevo tipo de riesgo que, a diferencia de los tokens, puede comprarse desde una comitente.

Soledad López recordó que “al ser una cartera con un 60% de inversión argentina siempre va  a ser más riesgosa. La plaza porteña tiene la particularidad de que, dada la magnitud del impacto de las decisiones políticas en un mercado tan pequeño, a veces los fundamentals quedan a un lado”.

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