La CGT Azopardo, que encabeza Hugo Moyano, informó ayer que la inflación de abril fue de 5% y que una familia tipo necesitó ingresos mensuales de $ 11.382 para no caer en la pobreza. Además, denunció “la destrucción de trabajo genuino”. Además, según la medición que realiza la CGT en base a datos de 19 provincias la inflación anualizada trepa al 40,1%.

Además, estimó que la canasta de indigencia para una familia tipo subió a $ 5.166 en abril.

En un comunicado de prensa firmado por el secretario de Acción Social, Jorge Solá, la central obrera señaló: “La detención de la generación de empleo y, en estos últimos meses, la destrucción del trabajo genuino, no solo depende de las políticas públicas que a estos efectos ponga en marcha el Gobierno Nacional, sino muy claramente de una necesaria inversión privada”.

También hizo referencia a la falta de empleos de calidad, como mencionó ayer Mauricio Macri: “Existe una gran cantidad de trabajadores en la informalidad que no reciben los beneficios directos de los aumentos pactados entre Sindicatos y empresarios, a los que se suma la clase pasiva de los jubilados, los monotributistas y los cuentapropistas. Un universo de trabajadores donde la suba de precios hace mella sobre el ingreso mensual”.

En tanto, otros sectores sindicales como la CGT Alsina (de Antonio Caló) y la CTA Autónoma (Carlos Custer) participaron ayer de una celebración del día del Trabajador en la Comisión Episcopal de Pastoral Social. Monseñor Jorge Lozano se refirió a los problemas del empleo y destacó que en la Iglesia hay “preocupación por ámbitos golpeados, como la construcción, la siderurgia, el sector de vehículos y los empleados públicos”.

“El trabajo es sagrado y la inequidad es una ofensa al creador”, sostuvo Lozano, quien exhortó a “pedirle a Dios que en nuestra Patria todos puedan ganarse el pan”.

Fuente IEco