En medio de una semana con altísima volatilidad en los mercados y en la antesala de la cosecha récord, que el gobierno proyectó en 145 millones de toneladas, se encendieron las alarmas entre los productores agropecuarios ante las versiones sobre posibles cambios en el esquema de retenciones a las exportaciones agroindustriales.

En septiembre del año pasado, el Gobierno instrumentó un mecanismo de retenciones de 3 y 4 pesos por dólar exportado, lo que significa un 11% de retención efectiva sobre los principales cultivos, y de un 18,8% adicional al complejo sojero.

“En la actual campaña se está cosechando un 47% más de soja, que el año pasado. En el mercado la pregunta es cuánto tardarán los productores en liquidar esa cosecha”, advirtió Carlos González Prieto.

“Como 2017/2018 fue un año muy malo, estudios indican que 0un 48% de los productores liquidarán antes de julio. Pero, ante un rumor de cambios en el esquema de retenciones, muchos productores se adelantaron y anotaron para exportar un 5% del total de la cosecha, en un solo día. Todo esto, para hacer la operación con el esquema actual, en caso de que haya cambios que no los beneficien”.

Las versiones que surgieron con mayor fuerza durante las últimas horas, señalaban que el Fondo Monetario Internacional había pedido al Gobierno volver a un esquema de retenciones por “porcentaje”, donde en el caso del cálculo de las retenciones de 4 pesos por cada dólar exportado, se instrumentaría un margen fijo del 10%, y en el caso de la soja de un 30 por ciento. Y de esa manera evitar que una suba del tipo de cambio “no se traduzca” en mayores ingresos por este impuesto.

Si bien, estas versiones fueron desmentidas desde la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, la incertidumbre reina en el sector.