Los efectos del dólar soja se sintieron positivamente en las arcas del BCRA. ¿Se puede cantar victoria? Opina Ricardo Delgado, Director de Analytica Consultora.

“Massa ha logrado hacer en un mes un ordenamiento razonable del mercado de pesos. La segunda cuestión central y crítica es recomponer la caja en dólares en términos de dinámica para poder sostener esta relativa calma en los dólares financieros y la posibilidad de empezar a acelerar el crawling-peg, el deslizamiento diario del tipo de cambio, que ya está ocurriendo. Estamos en los niveles mensuales más altos de los últimos años. Me parece que es la única manera de revaluar en el tipo de cambio oficial con algo de espalda”, remarco el economista Ricardo Delgado.

El ministro Massa prometió recaudar usd 5000 millones en pocos meses. Todo depende de la intención y de las tenencias de los productores. “¿Cuántos dólares le queda al sector para ir liquidando?”, se pregunta Mariano Otálora.

Para Delgado es difícil saberlo, pero basándose en campañas anteriores y, con otro nivel de precios, es posible hacer una proyección para nada halagüeña. “En los últimos cuatro años el promedio de liquidación de septiembre fue de  usd 1.500 millones, en 2021 fueron usd 2.500 millones. Este mes se viene liquidando un poco más de USD 1.700 millones, pero con otro nivel de precios internacionales. Aunque considero que todavía hay margen para seguir subiendo, difícilmente se alcancen los 5000 esperados por Massa.”

En este contexto, lo que le queda al Gobierno es regular la salida de divisas, por eso se habla un del dólar turismo.

Para el consultor “cuando quedó atrás la pandemia los argentinos salieron a viajar nuevamente. Porque también hay una realidad: se calcula que la mitad del PBI está fuera del sistema y eso permite financiar consumos en el exterior que además se complementan con el gasto en tarjetas.  Hay mucha gente que por su nivel de ingresos oficiales no puede viajar, pero como hay medio PBI afuera del sistema, probablemente puedan hacerlo.”

“También es cierto que no hay opciones de inversión– agrega Otálora- los autos están carísimos, los créditos están altísimos y no hay financiamiento,  entonces por un lado están las empresas se vuelcan por las refacciones, las personas que antes renovaban el auto ahora se encuentran con la falta de stock. No queda otra que viajar afuera.»