Ante la incertidumbre por el avance de la nueva cepa de Covid y la caída de las bolsas a nivel mundial, el Real Estate se presenta como una inversión que estabiliza las carteras. HERMAN FAIGENBAUM, de CUSHMAN & WAKEFIELD señala que “cuando invertís en Real Estate no ves el precio de la inversión todos los días. Uno invierte, muchas veces con una renta regular, y no te enterás del precio hasta que lo vendés. Y con una planificación adecuada, lo vendés cuando te conviene.”

La pandemia provocó cambios de conducta y de hábitos. Dentro del Real Estate, productos que antes eran muy demandados dejaron de serlo. Es importante pensar en la zona a la hora de invertir, pero antes que esto, hay que analizar los productos hacia los cuales apuntarán nuestra inversión. Faigenbaum señala que “claramente, la inversión en oficinas es un producto desfavorecido por el Covid, en este momento. Y al mismo tiempo los productos industriales como centros logísticos y galpones, y el producto multifamiliar, tuvieron una demanda creciente.”

Productos Industriales, Multifamiliares y Oficinas

El e-commerce cambió completamente la forma de llegar a los clientes por parte de las empresas. Existe una fuerte demanda de establecimientos de logística y distribución, que se encuentren, ya no en zonas alejadas, sino convenientemente cerca del cliente para la distribución puerta a puerta. Lo que se conoce como la última milla. Por esto se observa una reconversión y demanda de espacios para las industrias en zonas más residenciales.

Por otro lado, el producto multifamiliar creció enormemente en la pandemia. Estos productos son edificios que pertenecen enteramente a un mismo dueño y son usados para alquilar a familias que no pueden acceder a comprar una vivienda. La pandemia aumentó la demanda de alquiler de vivienda y el desarrollo de proyectos de este estilo.

No obstante, a pesar de la demanda de los últimos años con respecto a estos dos productos, el industrial y el multifamiliar, las rentabilidades bajaron. El crecimiento de la demanda hace que los inversores estén dispuestos a pagar un precio más caro, porque consideran que es un riesgo más bajo. De todas formas, parte de la baja de la rentabilidad se compensa con el mantenimiento bajo de las tasas de los proyectos internacionales, sobre todo en retornos de productos apalancados.

En cuanto al producto oficinas, frente a la caída de la demanda, han bajado sus precios. Esto es parte del cambio de hábito, pero que puede presentar una oportunidad frente a una nueva reconversión. Los precios bajos atraen a muchas empresas interesadas. Feigenbaum señala que “si bien hay menos demanda de oficinas, actualmente las visitas de empresas que quieren alquilar están en un 80% de las del 2019, y eso normalmente es un predictor muy justo de que en 18 o 24 meses el nivel de ocupación va a ser igual al de 2019.” Es decir, comprar hoy pareciera tener un camino de subida para los próximos años.

Mirá el análisis completo