La suspensión de Dilma Rousseff y la asunción de Michel Temer en Brasil, con cambio de gabinete incluido, implican que la recuperación de la economía brasileña tardará en llegar. Y en consecuencia, seguirá impactando en las fábricas argentinas ya que por la caída de las exportaciones al país vecino, muchas de ellas están viendo afectada su producción a un 50%. El sector automotor y la industria metalúrgica son los que más sufren la crisis.

Según indica el diario Perfil en su edición de hoy, por la caída de las exportaciones a Brasil, comandadas por el sector automotor, en el sector metalúrgico el uso de capacidad instalada de las fábricas está en el 50% según el último informe de actividad de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Asimismo, detalla que según el análisis del Centro de Estudios de la UIA, “la utilización de la capacidad instalada de la industria metalúrgica presentó una caída en términos interanuales del 16,3% en el primer trimestre, ubicándose en torno al 50,3%”.

Con el derrumbe de la producción y venta de autos en Brasil, la caída de las exportaciones del sector metalmecánico argentino alcanzó el 50,5% en el primer trimestre -a todos los destinos- contra el mismo período del año anterior, explica la nota.

En tanto, la industria automotriz local acusa una caída de exportaciones del 30% en lo que va del año, una baja “estable teniendo en cuenta el nivel de actividad que viene registrando Brasil, principal socio comercial para nuestro sector y sobre el cual no se vislumbran cambios inmediatos”, según explicóEnrique Alemañy, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).

Fuente Ambito