Un matrimonio con dos hijos chicos, propietaria de su vivienda, necesitó en enero $ 13.821,47 para no caer en la pobreza, según los datos de la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. Si la familia fuese inquilina, con un alquiler modesto, la canasta de pobreza superaría los $ 18.000.

Con relación a diciembre, la canasta se encareció el 1,7%, por debajo del 1,9% que arrojó la inflación promedio del mes pasado. Y en relación a enero de 2016 representa un incremento del 34%.

En tanto, la canasta de indigencia para una familia tipo aumentó a $ 6.865,24, también una suba mensual del 1,7%, mientras el incremento interanual ascendió al 28,9%.

El mayor incremento anual del costo de la canasta de pobreza con relación a la de indigencia se explica, entre otros factores, por el fuerte aumento de las tarifas, transporte, agua, gas y luz.

El ultimo dato oficial porteño, del tercer trimestre de 2016, marcaba que la pobreza golpeaba al 18,1% o 552.000 personas, de las cuales 146.000 personas eran indigentes. A estas cifras se agregaban otras 513.000 personas de estratos “no pobres vulnerables” y “Sectores medio frágiles” así considerados “porque ante una eventual disminución de su poder adquisitivo (por ejemplo, por una suba de precios por encima de sus ingresos) o ante la pérdida del empleo o del ingreso de alguno de sus miembros, tienen probabilidad cierta de caer en los estratos más bajos”.

La Dirección porteña destaca que la familia tipo “no pobre vulnerable” es la que en enero tuvo ingresos inferiores a $ 17.684,38 que, sumando un alquiler modesto, rondaría los $ 22.000. Y la “medio frágil” ascendería a $ 22.105,48 que, con un alquiler modesto, excedería los $ 26.000.

A noviembre, ultimo dato oficial que comprende a todo el país, el sueldo promedio de los trabajadores formales era de $ 20.422, según el Ministerio de Trabajo.

Fuente | IEco