Para Diego Martínez Burzaco, Head Research de INVIU las condiciones actuales del mundo pueden cambiar significativamente con algunas cosas que están pasando y otras que en los mercados están previendo hacia el futuro. «Se esperaba que hacia esta parte del año la inflación americana, al menos, dejara de seguir creciendo. El dato del viernes superó las expectativas y esto le pone mucha más presión al accionar de la Reserva Federal el próximo miércoles, día en que se reúne el Banco Central de los EE. UU. El mercado ya descuenta que va a haber un ajuste de las tasas de interés de referencia en 50 puntos básicos, pero quizás a lo que está más atento es al forward looking. Se espera otro nuevo importante ajuste de la tasa para la próxima reunión, pautada para fin de julio, y eso va a dejar el costo del dinero americano en torno al 2% de la tasa de referencia que termina presionando a todas las tasas de interés del sistema, primero norteamericano y después del mundo. Esto implica que vamos a tener por delante un ajuste importante del costo del dinero a nivel internacional, que es el crédito del que disponen los países y la empresas para financiarse en el mercado de capitales.»

SIGNOS DE CONTAGIO PARA LA ARGENTINA

Si bien se cree que Argentina está desconectada de lo que pasa en los mercados internacionales, hay varias vías de contagio que nos pueden pegar de alguna u otra manera. Así lo explica Martínez Burzaco.

SUBA DE LAS TASAS DE INTERÉS. «Las tasas de interés más altas hacia adelante implicaría que el dólar puede crecer fuerte contra las monedas desarrolladas y las emergentes. Históricamente, eso siempre implicó debilidad futura para el precio de los commodities. Este es el primer signo de contagio que le puede pegar a la Argentina. Es decir que el gobierno no tiene que tomar estos precios internacionales de los commodities agrícolas va a ser para siempre y, en función de eso, establecer políticas fiscales expansivas.»

PRESIÓN SOBRE LAS MONEDAS EMERGENTES. «Si tenemos un proceso de mayor aversión al riesgo internacional y hay salidas de los mercados emergentes, sobre todo de la región, va a presionar a las monedas en su paridad con el dólar. De verificarse, eso también empezará a generar mucha más presión sobre el dólar oficial en Argentina, que es el que rige para el comercio exterior.»

ÍNDICES DE INFLACIÓN: «Con estos niveles y con los salarios e ingresos creciendo muy por debajo de este nivel de inflación global y, al mismo tiempo, agotándose el stock de sobre ahorro que muchas familias en los países desarrollados habían adoptado durante la pandemia por las políticas fiscales expansivas, sumados a una China que está entre una política COVID 0 y un mayor castigo al Capitalismo, todo esto puede de alguna u otra manera ser un canal de contagio mayor para la economía global. Hay que estar atentos porque tanto el Banco Mundial como la OCDE han rebajado las proyecciones de crecimiento mundial para este año y el próximo y Argentina no debe tomar el escenario benigno internacional como dado porque esto es dinámico y cambiante semana tras semanas.»

DONDE INVERTIR

BONOS DEL TESORO NORTEAMERICANO: «Lo que son a 10 años de plazo, a principios del 2022 rendían el 1,5% anual, algo bastante irrisorio. Hoy estamos casi en 3,10%. Un bono de 2 años del Tesoro Norteamicano está en 2% anual y casi 3% ha cerrado en la última semana. Y esto es revitalizado de alguna manera, algunos bonos de muy buena calidad crediticia que se denominan Investment Grade que ya rinden entre el 4% y 5% anual. Digo esto porque vimos una aversión generalizada al riesgo sobre los bonos hard dólar en la Argentina.»

«En término de armado de inversiones pensando en el mediano plazo, los períodos de alta inflación generalmente han sido más benignos para sectores que denominamos defensivos como el sector de salud, consumo básico, Utilities; pero, evidentemente, acá el dilema central es ver si efectivamente esta desaceleración de la economía global por un lado, más la política monetaria mucho más restrictiva va a implicar que la FED no necesite hacer un ajuste violento de tasas más allá del 3% ó 3,5% para fin de año», finaliza el consultor.