El 1 de septiembre de 2019 comenzó en Argentina una nueva etapa de restricción cambiaria. Desde entonces, las empresas se ven impedidas para operar en dólares y corren el riesgo de que su capital acumulado en pesos pierda valor.

La imposibilidad de girar utilidades y dividendos al exterior y las restricciones para acceder al mercado local de cambios y adquirir moneda extranjera generan una acumulación de pesos que van perdiendo valor como consecuencia de la inflación y la devaluación.

“Con el cepo anterior, que es una experiencia comparable con la actual, las empresas rápidamente empezaron a acumular excedentes en pesos y dentro de todas las opciones invirtieron en propiedades, consistentes con el sector de Real Estate comercial. La inversión fue sobre todo en oficinas. Y con eso les fue bien. Tuvieron buenos resultados y pudieron capitalizar muy bien lo que da el Real Estate: renta corriente y capitalización a largo plazo”, explicó Herman Faigenbaum.

“Es un elemento de diversificación interesante, que tuvo buen resultado con el cepo anterior y ahora se está siendo atractivo también”, resaltó el director de Cushman & Wakefield.

¿Cuáles son las diferentes alternativas?

– Compra de oficinas, de depósitos logísticos o participación en desarrollos para utilización propia o generación de un ingreso corriente por renta.

– Compra de tierra para un futuro desarrollo, que puede ser también para uso propio o para obtener una renta.

– Construcción de un edificio corporativo para utilización propia.

– Adelanto de alquileres para contratos de locación actuales o nuevos.

Mirá la nota completa en el programa: