La llegada de la pandemia a nuestro país generó muchos cambios en los negocios. Así como se cerraron y estancaron muchos proyectos, se abrieron nuevas oportunidades. En esta línea la firma argentina Utorak, dedicada a la energía renovable, se reinventó para ofrecer una solución a la dificultad que conlleva mantener la distancia en espacios cerrados, recomendada y establecida por las nuevas normas de convivencia social. “Somos una empresa que damos servicios de ingeniería, focalizados en las energías renovables, empleamos mano de obra local, con 100% capital argentino, y con la pandemia nos vimos obligados a repensar el negocio, a reformular algunas cosas que veníamos haciendo”, comentó Andrés Badino, licenciado en Marketing y socio fundador de UTORAK.

Su nuevo desarrollo consiste en un monitor, de aspecto similar a un control remoto, que mide el distanciamiento social. La metodología es la siguiente: el dispositivo está pensado para un ámbito laboral: PyMES, fábricas, empresas, pero también para shoppings, supermercado, espacios cerrados en definitiva. Se le entrega a todos aquellos que entran el monitor, y así cuando el sistema detecta que se rompe la distancia de 2 metros entre dos personas o más alerta al usuario a través de luces, sonido y vibración. “El monitor es perfecto por ejemplo para un supermercado, y posibilitaría que más personas ingresen al local, ya que en ningún momento se vería comprometida la proximidad; por lo cual se podría usar también en colegios, universidades, en estaciones de servicio, comercios barriales, etc.”, explicó Badino.

“El barbijo, el distanciamiento social y la higiene son 3 pilares para prevenir los contagios y evitar la propagación del coronavirus, motivo por el cual nos alentó la idea de trabajar sobre el distanciamiento social, nos pareció ambicioso, le empezamos a poner cabeza y terminamos desarrollando el dispositivo, pensamos y creamos la parte electrónica, con diseño propio y empleamos una empresa nacional para la impresión 3D de las carcasas del dispositivo y también trabajamos con otra empresa local que se encarga del circuitado, las plaquetas y demás”, enfatizaron desde la firma.

“Logramos un producto final que funciona bien, ya pasó la etapa de testeos, y lo estamos comercializando. Ahora el objetivo es incorporarlo en el ambiente laboral, y lo que busca es que uno pueda desarrollar su actividad tranquilo y seguro, ya que si cada uno tiene un dispositivo de estos y no estamos respetando la distancia protocolar de 2 metros, el sistema nos alerta con luz, sonido y vibración”, explicó el experto.

Andrés Badino es muy optimista, y cree que el desarrollo puede ayudar a que se reactive con mayor rapidez la economía, lo que se traduciría en fuentes de trabajo para muchas personas. “El monitor es un dispositivo que permite que nos movamos con un poco más de confianza y tranquilidad, cosa que necesitamos, para desenvolvernos en la nueva normalidad”, enfatizó.