El Gobierno anunció el miércoles una batería de medidas para reactivar la producción de las pequeñas y medianas empresas (pymes) afectadas principalmente por la caída del consumo, el aumento de las tarifas y las tasas del sistema financiero. En esta línea el Ejecutivo planteó tres instrumentos para reimpulsar la actividad de las pymes.

En primer lugar, en busca de mayor productividad, el Gobierno eliminará los derechos de exportación (retenciones) para las empresas que exporten “por encima de su promedio de exportaciones de 2018”, aunque esta medida solo será aplicable para las exportadoras de menos de u$s50 millones por año.

“Son medidas que veníamos conversando con el Gobierno desde septiembre del año pasado. Entiendo que estamos mejor que antes de las medidas. Por supuesto que no solucionan toda la problemática. La exportación tiene que ser el gran motor de la economía Argentina”, resaltó Martín Rapallini, presidente de la UIPBA. “Todo esto puede llevar a la exportación a muchas empresas que no lo hacen”, remarcó.

Por otra parte, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) lanzó un nuevo plan de pagos para regularizar deudas vencidas de “todos los contribuyentes, con una tasa menor a las de planes previos y un plazo mayor para cancelarlos”.

“El plan tiene más cuotas y menos interés. Esto es importante para mucha PyMEs que estaban complicados”, agregó Rapallini.

Como tercer punto indicaron que los comercios recibirán más rápido los ingresos por sus ventas con tarjetas de crédito: hasta ahora las empresas les giraban el dinero a los 19 días hábiles, pero desde ahora, por resolución del Banco Central (BCRA), lo harán con un máximo de 10 días hábiles. Así, el Gobierno busca que no se corte la cadena de pagos.