-¿Para qué usarán los fondos?

-Un tercio, para cancelar el préstamo de 18 meses que nos dieron para comprar Petrobras Argentina. El resto, queremos tener la capacidad para ir a la licitación que el Gobierno va a hacer de ciclo combinado.

-¿Cómo está su sector?

-El empresario no vota con la boca, vota con el bolsillo. El Gobierno pidió ofertas para 2000 megas de energías renovables y recibió ofertas por 12.000, que es una inversión de US$ 14.000 millones. Entregó 5500 megas y para la Argentina, US$ 6000 millones, sólo en energía, es una cifra importante.

-Lo importante es que en poco tiempo se normaliza el sistema tarifario. Es la primera vez en 12 años que se hace una revisión integral.

-¿Cuánto falta para pagar la energía lo que vale?

-Ese número no lo tengo.

-Déjeme que no le crea.

-Es complejo, porque hay impuestos, hay precios distribución…

-Empresarios acá preguntan por la gobernabilidad, el costo laboral. ¿Qué le preocupa?

-Estamos convencidos de que el rol del empresario es invertir. Hay que usar la oportunidad de captar dinero a tasas baratas para invertir en esos proyectos que tenían en carpeta. Antes la excusa era que no había financiamiento, ahora esa excusa ya no existe. Hay que invertir. Es verdad que tienen esas dudas, pero también son optimistas por lo que ha hecho el Gobierno en el último tiempo. El optimismo se refleja en el bono de Pampa o en las licitaciones de energías renovables; se refleja en decisiones concretas de inversores internacionales. Y los locales tienen que aprovechar eso, y moverse ya, no esperar las elecciones, no esperar a cuándo la economía se empieza a reactivar.

Fuente | La Nacion