Para Esteban Domecq, economista, director de Invecq Consulting SA, se conjugan dos fenómenos. “Hoy el nivel de actividad está más alto que en el primer trimestre del 2021 apalancado por el crecimiento de los precios internacionales y por el Plan Platita. Pero todo esto demanda más importaciones, tanto por cantidad como por precio. Hoy las importaciones de bienes están aumentando un 36%, cuando las exportaciones lo hicieron un 22%. Se suman tres factores más: la cuenta turismo, niveles de fletes récord que se llevan muchos dólares por fletes y, en tercer lugar, los pagos de intereses y algo de capital.” Es así que el balance entre las cuentas corrientes y las cuentas financieras, las dos grandes válvulas del mercado de cambio, da negativo. “Si no fuese por el aporte neto del FMI tendríamos usd 3000 millones en negativo, para un BCRA que ya estaba sin reservas.”

 AJUSTAR EL TIPO DE CAMBIO

La falta de dólares y una cotización que no se condice con los altos niveles inflacionarios, invitan a pensar en una burbuja a punto de estallar.

“Si con todos los controles que se ejercen no se pueden acumular reservas, significa que el tipo de cambio real está quedando bajo”, afirma Domecq para quien el atraso es producto del programa económico electoral precisamente fue atrasarlo. “Luego de 12 meses, el dólar aumentó un 23% contra el 58% de inflación. Ése es el atraso cambiario que barre la cancha. Y es parte de los eslabones perdidos del acuerdo con el FMI cuando firmaron el compromiso de sostener el tipo cambio de fines del 2021, para un mercado de cambio que con este nivel no cierra. Y existe un agravante: en lo que va del año se atrasó un 5% más.Si las monedas de la región empiezan a depreciarse el atraso cambiario será mayor. Acá hay una encrucijada, y esto es lo que está viendo el ala K, con el dólar y las tarifas frenadas no va a haber acumulación de reservas. Por ahora, es un BCRA colgado de los usd 600 por tonelada de soja, pero sin acumular reservas.”

Para el economista Carlos González Prieto con los altos niveles de inflación también se retroalimenta la rueda para que el tipo de cambio oficial flote más. “No hay dólares para importar y nadie va a comprar una importación con Contado con Liqui; por eso los empresarios se cubren: el importador no sabe qué podrá traer ni a qué precio desde el exterior”.

La estacionalidad en el flujo de ingreso de divisas es otro de los factores que condicionan el tipo de cambio. “Durante los primeros trimestres suele haber un gran flujo de dólares porque liquida el sector del agro”, puntualiza Mariano Otálora, conductor de ¿Qué hacemos con los pesos? (A24). Aunque, la demanda creciente de dólares por parte de los importadores es indicio de que la economía crece, el resultado no se ve en la balanza. “El primer trimestre del 2022 fue récord, se liquidaron casi usd 20000 millones, pero la demanda de los exportadores fue prácticamente por la misma cantidad, es decir que en uno de los mejores períodos el BCRA no pudo acumular dólares. Y sabemos que en el segundo semestre es más complicado generar los dólares que se comprometió con el FMI.”

PRESIÓN SOBRE LAS TARIFAS

Otro de los puntos pendientes es el aumento de tarifas. Para cumplir con los compromisos contraídos con el FMI se esperan 3 aumentos a lo largo del año. “Sabemos que esos valores están atrasados, más con este nivel de inflación; el gobierno, por su parte, está pensando en cómo darle curso a la demanda del FMI de manera escalonada”, explica Otálora.

Para González Prieto, con una inflación de casi el 60% anual, el futuro próximo es preocupante.  “Aún no se ajustaron las tarifas, recién se iniciaron las audiencias para definir los aumentos que serán tremendos y no se sabe aún cómo los van a segmentar pero la certeza es que va a haber un ajuste fuerte de tarifas.”