Los inversores argentinos no participan y están al margen de las exitosas colocaciones de deuda que se están concretando desde que comenzó el año. Prácticamente no se registraron órdenes locales en la megaoperación de emisión de deuda por 16.500 millones de dólares realizada por el Gobierno nacional para pagar a los fondos buitre y holdouts, como tampoco en las tres colocaciones cerradas por las provincias de Buenos Aires (antes del acuerdo con los acreedores), Neuquén y Mendoza. En todos los casos, más del 80% de los compradores están radicados en Wall Street, un 10% en Europa, entre un 5 y un 8% son asiáticos y de otros mercados internacionales; y sólo el resto marginal responde a compras de inversores argentinos concretadas desde bancos locales (sean estos de capital nacional o extranjero).

La explicación para esta realidad se encuentra, tanto para el Gobierno como para los privados, en la casi inexistente cultura inversora de los ahorristas locales en el mercado de capitales argentinos, fruto de la burocratizada relación entre este y los potenciales demandantes. La historia financiera local vinculada más con la especulación con divisas a la espera de devaluaciones (que siempre llegan para la visión del ahorrista) como la existencia de instrumentos más fáciles de comprender y de negociar por los interesados (como hoy lo son las Lebac) hacen que el inversor común (el que hace grande y creíble cualquier mercado de capitales), no participe masivamente de los negocios de la Bolsa.

El primer colocador del año fue la provincia de Buenos Aires, cuando en marzo pasado, y con el preacuerdo con los fondos buitre y holdouts cerrado, tomó 1.250 millones al 9,37% con vencimiento en 2024 y con una oferta superior a los 3.200 millones. Casi el 90% de los compradores y ofertantes vino de Wall Street, donde le dejaron además en claro a la gobernadora María Eugenia Vidal y a su ministro de Economía Hernán Lacunza que están dispuestos a volver a ofrecerle dólares, si es que desde La Plata se decide repetir la operación en los próximos meses.

Vino luego la colocación de deuda más importante de la historia argentina: los cuatro bonos Globales con por u$s 16.500 millones a una tasa promedio del 7,4% anual, con los que el país pagó a los fondos buitre y terminó con el default técnico que había impuesto Thomas Griesa. Fue en abril pasado, y se le ofrecieron al país en Wall Street más de u$s 68.000 millones. Los bancos intervinientes fueron Deutsche Bank Sscurities, HSBC Securities (USA), J.P. Morgan Securities LLC y Santander Investment Securities INC., como coordinadores globales y colocadores conjuntos, denominados los “Coordinadores Globales”, y a BBVA Securities INC., Citigroup Global Markets INC. y UBS Securities LLC, como colocadores conjuntos. De ese dinero, el 80% fueron órdenes de bancos y fondos de inversión de Wall Street, con un 15% de ofertas provenientes de Europa. Aunque hubo intentos desde Buenos Aires por participar en la compra de los bonos, casi ninguna de estas ofertas llegó a ser tenida en cuenta en Nueva York. Los tenedores de los Globales son hoy, en su mayoría, inversores norteamericanos.

Neuquén fue la primera provincia en salir a colocar deuda en el exterior luego del acuerdo con los fondos buitre y holdouts. Tomó la primera semana de mayo unos u$s 235 millones, a una tasa del 8,625%, con ofertas que superaron los u$s 1.500 millones y con garantía de regalías hidrocarburíferas y vencen en 2028. Los bancos colocadores fueron Puente, Macro y Galicia, a nivel local, y JP Morgan y Deutsche Internacional. Chubut y Santa Fe (que nunca hizo una emisión). Según las entidades, casi el 90% de las operaciones surgieron de inversores de Wall Street, mientras que el 8% restante se repartió entre demandantes de Europa y Asia. Sólo un 2% fueron inversores locales, y casi ninguno oriundo de la propia provincia.

La semana pasada fue Mendoza quien colocó deuda, a través de una operación realizada con los bancos Citi y Credit Suisse. Se obtuieron unos u$s 500 millones a una tasas del 8,625% (igual a la de Neuquén pero sin garantías petroleras), con una oferta de más de u$s 2.200 millones. Otra vez, casi el 80% de los demandantes fueron bancos y fondos de inversión de Wall Street.

El Gobierno confirmó esta realidad al llamar a un equipo de expertos para que trabaje en la ampliación del volumen negociado en el mercado de capitales argentino llevándolo de los u$s 50.000 millones actuales a más de u$s 150.000 millones. El responsable será el secretario de Finanzas, Luis Caputo, junto con el subsecretario de Finanzas, Santiago Bausilli; el asesor legal en Finanzas, Eugenio Bruno; el jefe de Gabinete en Finanzas, Pablo Quirno; y el titular de la CNV, Marcos Ayerra; mientras que los privados los coordinará el economista Miguel Kiguel.

Fuente Ambito