Las Lecap son los instrumentos que, por su similitud, reemplazan a las ya muy conocidas Lebacs como vehículo de inversión seguro, de corto plazo y con excelente tasa de rendimiento en pesos.

Se tratan de Letras Capitalizables (de ahí su nombre) que emite el Tesoro Nacional. Esta es una diferencia respecto a las Lebacs que tenían como emisor al Banco Central.

¿Cómo funcionan las Lecap? A diferencia de las Lebacs que se licitaban todos los martes antes del tercer miércoles del mes y por períodos preestablecidos como uno, dos o tres meses, el esquema de licitación de Lecaps no es tan estricto. El Tesoro Nacional tiene su propio cronograma de licitaciones de Letras (Letes en Dólares y Lecap en Pesos) los días miércoles de la segunda y cuarta semana del mes, pero lamentablemente no se saben los plazos ni las monedas de emisión hasta el llamado a licitación que ocurre un par de días antes de la licitación en sí misma. Así que cada 2 semanas tendremos que averiguar si se licitan Lecap, Letes o ambos y a qué plazo cada uno. Por lo general, los plazos oscilan entre tres meses y un año.

Además, como las Lecaps reemplazan a las Lebacs, se incorporó por unos meses una tercera fecha de licitación (además de la de la segunda y cuarta semana) que es coincidente con el vencimiento de las Lebacs, o sea, la tercera semana. De esa manera los inversores a quienes les vencen sus Lebac, puedan pasar a Lecap inmediatamente sin necesidad de quedarse con la liquidez de pesos.

Otra diferencia respecto a las Letras del Banco Central, es que las Lecap capitalizan los intereses, los acumulan, y los pagan junto al capital al momento del vencimiento. Por ejemplo, una Lecap a 3 meses con 4% de tasa mensual será equivalente a invertir $100 por un mes al 4%. Al final del primer mes reinvertir los $104 ($100 iniciales más los $4 de rendimiento). Luego del segundo mes reinvertir los $108.16 ($104 más $4.16 de intereses) y llegado el tercer mes, retirar los $112.49 generados. Los intereses no se cobran ni se pueden retirar durante la vida de la Lecap, se cobran todos juntos al final.

Recapitulando, si bien es importante entender el funcionamiento del instrumento, la síntesis es que se trata de una alternativa de inversión en pesos, similar a la Lebac y al Plazo Fijo pero más rentable que este último. También es importante mencionar que las Lecap cuentan con mercado secundario (al igual que las Lebacs). Esto quiere decir que no es necesario esperar hasta el vencimiento como en el caso de un Plazo Fijo; si se necesita el dinero pueden venderse antes del vencimiento.

Igual, si ya todos conocíamos tan bien las Lebacs la pregunta es, ¿por qué el Gobierno decidió dejar de utilizarlas y empezar a emitir Lecaps?

Uno de los puntos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional era desarmar el stock de Lebacs que de hecho, llegó a superar los $1.2 billones y ahora se encuentran en torno a los $340.000 millones (o $ 0.34 billones).

La diferencia más importante entre Lebac y Lecap es el ya mencionado cambio de organismo emisor. El Banco Central podía emitir dinero para hacerle frente a los vencimientos y de ese modo hacía crecer la Base Monetaria. Contrariamente, como las Lecaps están bajo el paraguas del Tesoro, el pago de los intereses debe surgir de fuentes generadas por el propio gobierno como la recaudación impositiva. La Lecap es una fuente de financiamiento del Estado. Esto es importante porque en este momento nuestro país intenta controlar la inflación y el exceso de circulante genera más inflación y presione sobre el tipo de cambio.

En definitiva, el desarme de Lebacs beneficia la reducción del déficit cuasifiscal del BCRA aunque aumenta la presión sobre las arcas del Tesoro Nacional. Un factor clave será  la reacción a mediano plazo  del mercado tras el acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por José Ignacio Bano. Gerente de Asesores Financieros en invertirOnline.com