Muchas conjeturas y especulaciones por el promocionado blanqueo de capitales que lanzó el Gobierno. Mientras que muchos creen que habrá una avalancha de adhesiones, otros afirman que no será para festejar tanto. Extraoficialmente el macrismo habla de USD 40.000 millones o más, si bien públicamente habían sido mucho más conservadores (USD 20.000 millones). En la city porteña algunos entusiastas arriesgan USD 60.000 millones. Sea como fuere, el tema despierta interés en el mundo económico.

En los bancos y financieras que tienen como clientes a varios inversores que son potenciales “blanqueadores”, la pregunta acerca de la decisión que tomarán tiene más de una lectura. Según supo Infobae, algunas financieras están advirtiendo a sus clientes que tienen que “blanquear para poder seguir operando con nosotros”.

Ya no es un pedido, sino una advertencia de quienes manejan el dinero de los potenciales “blanqueadores” para que se sumen a la iniciativa oficial. “Van a tener que hacerlo porque no van a quedar lugares seguros donde tener plata sin declarar. Y para nosotros es un riesgo importante tener clientes que puedan traernos problemas”, decían desde una financiera que pidió el anonimato. “Ya les avisamos a todos que tienen tiempo para poner las cosas en orden, en caso contrario no podemos tenerlos como clientes”, dicen. Obviamente no piden que dejen de tener todo en “negro”, pero al menos que sumen una parte a la exteriorización de capitales.

La razones parecieran ser simples: el año próximo entrará en vigencia el intercambio automático de información tributaria auspiciado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). Habrá más de 100 países involucrados, incluyendo la Argentina, y esto permitirá el intercambio de información sobre cuentas bancarias entre los países firmantes. La diferencia con otro tipo de convenios que el país ya tiene en forma bilateral es precisamente que será automático y no necesitará un requerimiento expreso de los países en forma individual.

Quien no tiene rubricado ningún acuerdo con la OCDE es uno de los destinos predilectos de los argentinos que tienen dinero sin declarar en el exterior: Estados Unidos.

Se rumorea que la AFIP está empezando a trabajar un programa de intercambio de información con EEUU. Si bien es muy prematuro y el alcance es desconocido, es una luz de alerta para los que quieren mantener escondidos sus ahorros bien lejos del fisco argentino.

“No van a quedar muchos lugares donde esconder el dinero. Es una tendencia mundial y el ahorrista argentino tiene que empezar a entender que las guaridas financieras serán contadas con los dedos de una mano“, agregaba otro financista que maneja activos de deportistas y artistas en el exterior.

De todas formas, no todos creen que aquellos que no vayan a blanquear quedarán acorralados. Particularmente los que tienen una mirada menos favorable al plan oficial son las subsidiarias de bancos de inversión internacionales. Tienen oficinas en Buenos Aires pero no operan en el mercado local, o sea están en el negocio de comprar y vender acciones y bonos.Sólo manejan dinero de argentinos y lo envían al exterior.

Estos intermediarios, que desechan clientes con cuentas menores a USD 300.000, creen que no habrá riesgos con el dinero sin declarar en EEUU. “El sistema americano es claro. Paga impuesto la renta financiera, no el capital. O sea si ponés un depósito en un banco de EEUU el fisco no te pide nada por el capital, sí pagas por los intereses”, dice. “Como los intereses son muy bajos en EEUU por la política de tasas bajas de la Fed, es como una caja fuerte gratis”, señala.

La entidad estadounidense tiene que declarar que esa tasa de interés que paga a un cliente no está sujeta al impuesto ya que es un “no residente”. Y ahí es que el ahorrista argentino queda en la lupa de la IRS (el recaudador de EEUU) y potencialmente de la AFIP argentina.

Para evitar eso, los mismos bancos aconsejaron a los ahorristas argentinos pasarse a una cuenta a la vista que no devengue tasa de interés y así el cliente está fuera del radar de los organismos de recaudación (de ambos países).

En EEUU, de todas formas, las cuentas y por ende sus titulares figuran públicamente. No es el caso de Suiza donde el cliente puede utilizar un nombre de fantasía para su cuenta, si bien la entidad conoce perfectamente el nombre del titular por los controles al lavado de dinero.

Al inversor argentino se le va a complicar si hay un programa específico con EEUU. Pero es dudoso que los americanos le abran la puerta a la AFIP así como nada“, confiaba el banquero desde su torre en la Avenida Libertador y Esmeralda.

Fuente Infobae