Además, llevarán a cabo operativos de fiscalización en los domicilios de alrededor de medio millar de  operadores, a los que se le detectaron irregularidades en operaciones por más de 8 mil millones de dólares.

Las acciones de notificación y fiscalización fueron anunciadas hoy por el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, en el marco de la investigación del organismo por supuestas maniobras realizadas en ese período con las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), por las que ya hay 55 casos denunciados penalmente desde el 16 de agosto.

Abad indicó que la denuncia sobre esos 55 casos, que involucran 300 millones de dólares, fue ratificada hoy en el Juzgado Penal y Económico 8 por violación al Código Aduanero.

Por otra parte, explicó que el resto de los 17.440 titulares de CUITs a los que se detectaron inconsistencias comenzó a ser intimado hoy, en lo que Abad definió como “inducción vía internet” para dar explicaciones.

En este universo, 499 serán fiscalizados en domicilios en operativos conjuntos por la DGI y la DGA, por tratarse de casos que suman diferencias por 8.133 millones de dólares.

Para los 16.941 casos restantes “se está trabajando con requerimiento electrónico para que justifiquen la diferencia”, que suma 6.040 millones de dólares, además de recurrirse al entrecruzamiento de la base de datos y fiscalizaciones de oficina para aquellas inconsistencia confirmadas, precisó Abad.

La Afip prevé que este proceso puede resultar en la justificación de las inconsistencias detectadas, el ajuste de dichas diferencias, en la adhesión al sinceramiento fiscal o en nuevas denuncias penales, según se trate de errores o delitos tributarios como la evasión, o delitos penales, como el lavado de activos o fraudes.

Algunas de las maniobras detectadas consistían en declarar una importación, con las DJAI comprar el dólar a precio oficial, girarlos al exterior, ingresar mercadería por mucha menos dinero del declarado o directamente, no ingresarla.

Las DJAI eran un mecanismo por el cual los importadores debían informar a la Secretaria de Comercio Interior qué bienes iban a adquirir, este organismo lo avalaba o no, y con la aprobación podían ir al Banco Central a comprar dólares a precio oficial, muy por debajo del paralelo, para realizar la compra en el exterior.

Fuente Telam