La actividad económica en Brasil se contrajo 4,49% interanual en abril, según datos del Banco Central brasileño, que confirman la profundidad de la recesión en que está sumergido el país.

Según el llamado Indice de Actividad Económica del Banco Central, considerado como una medición previa del Producto Bruto Interno (PBI), el movimiento económico en el país aumentó un 0,03 % en abril respecto del mes inmediatamente anterior.

Esa mejoría, que el propio Banco Central calificó de “marginal”, interrumpió 15 meses seguidos de caídas del indicador en esa comparación, pero aún así no alcanza para mostrar un inicio de recuperación.

Según datos oficiales, la economía de Brasil completó dos años en recesión en el primer trimestre de 2016, cuando el PBI se achicó un 5,4% respecto del mismo período de 2015, un año en el que tuvo una contracción del 3,8 %, su peor resultado en cinco lustros.

Analistas del sector privado consultados por el Banco Central esperan para este año una nueva caída, en torno al 3,6%, y prevén un leve rebote en 2017, para cuando pronostican un crecimiento del 1%.

El Gobierno interino de Michel Temer, que desde el 12 de mayo sustituye a Dilma Rousseff, ha identificado como uno de los factores que agravó la crisis el fuerte aumento del gasto público registrado en los últimos años.

Para intentar remediar esa situación, propuso al Congreso que, durante los próximos diez años, el aumento del gasto público anual sea limitado al equivalente a la tasa de inflación registrada en el ejercicio anterior.

Fuente IEco