«Hay bonos que tienen paridad del 26%, usd26, el tema es quién lo vende cree que nunca lo va a cobrar; si hubiera confianza, los bonos no valdrían eso”, interpreta el analista Rubén Pasquali. “Cuando Guzmán reestructuró la deuda estos bonos cotizaban a usd 54 y hoy valen menos de la mitad. Llegado a este punto, será una buena opción dependiendo del tiempo que tenga un inversor para bancarlos porque son precios de default. En otras reestructuraciones, los precios anduvieron en el orden de los usd 25”, historiza.

En opinión del economista José Siaba Serrate, que haya interesados en los bonos no significa que sea el momento de comprar. “Hay que esperar porque son precios de default con una recuperación baja”, opina porque “el rumbo está marcado desde que los Fernández ganaron las PASO del 2019 cuando el Riesgo País era de 820 puntos y pasó a más 1400 sin que se conociera ni el programa ni el gabinete hasta trepar a los 1900 que se registran ahora incluso luego un supuesto arreglo exitoso de la deuda con los privados, el acuerdo con el FMI, y un default evitado.”

 

CÓMO JUGAR EN EL MIENTRAS TANTO

Para Pasquali mientras se van acomodando las piezas de la economía hay un jueguito que se puede hacer teniendo en cuenta que no todos los bonos tienen la misma tasa de rendimiento. “Los que van al 2038 y al 2041 -que son los que vinieron del contrato del 2005 (Discount, Par) emitidos por Néstor Kirchner-, tienen una tasa de rendimiento un poco más alta que los bonos cortos. Hablamos de un 2,5% del 2041 (GD41) y un 2% del 2038 (GD38). La baja de rendimiento ayuda a que mucha gente no se meta a comprar. Si se mantuvieran estas paridades al cierre del viernes, el que compra esos bonos largos tendrá en un año más del 7,27% (GD41) y del 5,83% (GD38). Estos son los bonos que más rinden hasta el 2024. En ese año, de acuerdo a las condiciones de emisión, los bonos cortos empezarían a pagar cupón de amortización. Y acá es donde empiezan las divisiones: algunos creen que sí se pagará el primer pago de amortización con lo cual conviene invertir en bonos largos», pronostica.

Por su parte, Siaba Serrate insiste en que la clave es seguir esperando a que llegue el momento del posible pago del cupón. Si esto ocurre, “estos bonos son una ganga si hay cambios dentro del gobierno o si llega otra administración.”

ALTERNATIVAS REALES

Más allá del debate, lo cierto es que, como señala Pascuali “la única fuente de financiamiento que hoy tiene el gobierno son los bonos porque el mercado de capitales externo está cerrado.” ¿Cuáles son, entonces, las oportunidades que ofrece el mercado?

BONOS CORPORATIVOS: El rendimiento de estos activos ha demostrado que son una interesante alternativa de inversión. “Hay empresas de primer nivel que están pagando entre el 7% y el 9%” señala Mariano Otálora- conductor de ¿Qué hacemos con los pesos?

BONOS QUE AJUSTAN POR CER (tx24): Hay una gran cantidad del mercado que está invirtiendo en estos activos lo que, al decir de Pasculli, incrementa los riesgos y genera preocupación por la concentración de vencimientos que se avecina. “Es cierto que el gobierno está tratando de estirar los plazos con nuevas licitaciones-reconoce-, pero no deja de ser un problema que hay que ver cómo se resuelve.”

PLAZO FIJO EN UVA´s: “Es una alternativa más flexible que un bono”, puntualiza Otálora.

BONOS DÓLAR LINKED (TV24): Aunque, como explica Pasquali , es el único que está por debajo de la cotización del dólar oficial es una buena inversión para alguien que cree que la brecha cambiaria se achicará o para un importador. “El talón de Aquiles de esta opción es que el Gobierno -acuerdo con el FMI mediante- tiene que incrementar el roll over y, además, volcar más bonos al mercado; si no se achica el gasto, se puede generar algún problema.”