Las dudas respecto a la aplicación del impuesto a la renta financiera por el año 2019 eran muchas, por una contradicción expresada en la última reforma tributaria. Aclaradas las cosas por el aplicativo de la AFIP emitido en los últimos días, “por el año pasado quedan alcanzados rendimientos que dieron los depósitos a plazos fijos en moneda extranjera y los que tienen cláusulas de ajuste (UVA); estando exenta la “utilidad” de los intereses que dieron los plazos fijos en pesos”, aclaró el tributarista Santiago Saénz Valiente.

Las tasas son del 5% o del 15%, dependiendo de si la renta fue en pesos: o en cambio, en moneda extranjera o con cláusula de ajuste, respectivamente. Las alícuotas se aplican sobre el excedente que supere el importe anual de $ 85.848,99. Habrá que pagar un impuesto que se calcula sobre una “supuesta renta”, ya que los rendimientos en la mayoría de los casos no superaron a la inflación, que fue mayor del 50% anual.

En la página de la AFIP figura la siguiente información: “Año 2019: quedan alcanzados por el Impuesto Cedular los intereses o rendimientos y descuentos o primas de emisión de depósitos bancarios con cláusula de ajuste, depósitos a plazo fijo en moneda extranjera, títulos públicos, bonos y demás valores”.

Los fondos de inversión deberían seguir el mismo camino que tienen en el tratamiento tributario sus carteras; o sea, si son provenientes de intereses a plazo fijo en pesos deberían encontrarse exentos.

Respecto de lo que son inversiones en el exterior, estamos complicados. Por un lado están los dividendos de una acción americana o lo que es una renta de un fondo americano. Esas dos cuestiones están gravadas a la tasa proporcional, que termina pagando la tasa del 35%. Lo que sí está atemperado es el resultado de venta de acciones y fondos del exterior. Éstos resultados están en dólares. A partir de la declaración jurada de 2018, se debe comparar todo en moneda dura, a cotización oficial. Eso va con una tasa reducida al 15%”.

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