Al entusiasmo con el que Sergio Massa presentó junto con el Embajador de Estados Unidos presentó el acuerdo de intercambio de información financiera, al que calificó de un “acto de justicia tributaria”, le siguió una catarata de opiniones escépticas sobre sus alcances. Será porque, a pesar de no conocerse en detalles, se anticipa que en el mejor de los casos, emulará los mismos convenios que el país del norte ya suscribió con otras naciones. ¿En qué consistiría? Guillermo Pérez, CEO de Grupo GNP brinda los detalles:

“El acuerdo no fue publicado en el Boletín Oficial. Si nos manejamos con los 100 acuerdos que Estados Unidos firmó con aproximadamente 100 países podemos anticipar que el nuestro no va a variar mucho de aquellos. Las preguntas son ¿cuándo?, ¿qué? y ¿quiénes?” 

¿CUÁNDO?: “El acuerdo se firmó en el 2022 por lo tanto, y lamentablemente, todo hace presumir que Estados Unidos el 30 de septiembre de 2023 va a informar sobre el 2022.”

¿QUÉ?: “Estados Unidos siempre es muy amarrete en los acuerdos que firma, da muy  poca en relación a lo que pide. Lo que comparte es información sobre rendimientos de cuentas bancarias y dividendos de acciones. No informa sobre saldos, ni sobre movimientos con lo cual le genera a la AFIP un problema adicional. Porque a partir de los rendimientos tiene que hacer suposiciones. Pero si alguien perdió mucha plata ¿cuál es el saldo? Si perdió el 20%, como les pasó a muchos este año, EE.UU va  a informar nada más que sobre eso. Lo peor es que podría informar a partir del 2022, si rigiera a partir del 2023, habría tiempo para desarmar las posiciones. Pero no todos deberán hacerlo porque yo creo que van a informar hasta el primer nivel de tenencia de esa  cuenta. Si existiera una sociedad o un trust, solamente se informará hasta ahí. Si bien hay una normativa en Estados Unidos ya implementada, pero que en la práctica no está funcionando, que consiste en crear un registro de beneficiarios finales y de controladores. Ese registro se estaría haciendo, pero en la práctica, viene muy lento. Lo que va a informar son todos los incrementos que  tenga esa cuenta; pueden ser por dividendos, por interés de rendimiento no financiero, alquileres, etc. No va a informar sobre la tenencia de inmuebles, ni sobre las tenencias societarias sino sobre los  incrementos que tenga esa cuenta. La AFIP tendrá que tratar  de presumir el saldo; va a ser muy complejo. Estados Unidos complejiza la situación porque no le conviene espantar a quienes están financiando su enorme déficit fiscal.”  

¿QUIÉN?: “El que  está mal es aquel que tiene cuentas en Estados Unidos, con activos en Estados Unidos, que no tengan ninguna estructura.. Y ése es  quien tiene que evaluar seriamente si desarma la  posición y se viene para acá o si tiene que pensar  en el blanqueo. El blanqueo, por el momento, es  un proyecto que se enviará al Congreso y que va a tener características parecidas al  de la construcción porque va a tener tres tramos con una tasa más baja en los primeros 90 días, me imagino que en los segundos tres meses la tasa será más alta y el tercer trimestre va a coincidir con el  30 de septiembre, cuando Estados Unidos envíe información y, será en ese momento cuando se crucen las declaraciones juradas que se presentarán en mayo o junio del 2023.  El blanqueo es una herramienta que la gente va a tener que considerar seriamente a pesar de que sabemos que después del blanqueo hay una suerte de traición tributaria porque los que blanquearon en el 2017 se encontraron  después que la tasa de Bienes Personales subió del 0.25% a 2.25%. Otra cosa que está generando confusión con respecto al blanqueo del 2017 es que Massa advirtió que si hay algo que no se declara, se cae el blanqueo del 2017. Y eso sólo es cierto si se trata de cuentas anteriores al 22 de julio  del 2017. Si uno abrió una cuenta posterior, aquel blanqueo no se cae.”