Si algo se le reclama a este Gobierno es el diseño de un modelo económico que marque la cancha y fije las reglas del mercado. ¿Qué decisiones puede tomar en este tiempo de descuento?

Para los especialistas, el descalabro económico económico es propio de la improvisación, sobre todo cuando el acento se pone sobre las acciones que tienden a generar el beneplácito general en el corto plazo en detrimento de un rumbo serio y más responsable que, sin estridencias, conduzca al equilibrio.

Para Gastón Rossi, miembro del Directorio del Banco Ciudad, no hay un plan de estabilización. “Todas las experiencias de alta inflación de los años ́80 se corrigieron con un programa de estabilización que en muchos casos tuvo efectos negativos de corto plazo. Pero en la medida que ese plan resulte creíble, se desacelera la inflación y se inicia un camino de reactivación.”

Por lo que se observa, el gobierno no parece ir en dirección y se muestra más dispuesto a patear y llegar hasta la elecciones lo más armado posible. “Obviamente está la incertidumbre que genera la transición y la compresión de los vencimientos, inmediatamente antes de las PASO.”

Cuando se creía que la deuda en pesos sería el mal menor, dado que las altas tasas de inflación terminaría licuándola, se vino la noche y al momento de repactarla la condiciones se endurecieron. Por esa razón, como explica José Echagüe, Head Strategist de Consultatio, hoy las reformas son inevitables. “En otro momento estaba la idea de que se podía llegar a licuar deuda, salarios, jubilaciones, gasto público, etc. Hoy no es así, de hecho el último canje que se hizo hace dos meses volvió la deuda mucho más rígida.”

¿ES EL MOMENTO DE UN SALTO CAMBIARIO?

Aunque la implementación del Dólar Soja está dando resultados, los especialistas se muestran escépticos en torno a sus alcances. Especialmente porque no se estaría alcanzando un nivel de cobertura de reservas que, además, supondría el cumplimiento con el compromiso acordado con el FMI.

Para Echagüe, las condiciones para actualizar el cambio oficial no están dadas. “Si se toma el índice de precios de Argentina en el momento previo a la brecha cambiaria, julio del 2019, se podrá ver que los precios, ajustados por inflación medidos en dólares oficiales, son los mismos: 6% arriba. Es decir que la brecha está en promedio 6% filtrada. Hay sectores, como el de la indumentaria, que está arriba del 60% u 80%. En otros, donde hay precios regulados, el aumento está en un 30% por debajo. Si en algún momento en 2016 hubo la duda respecto a que de evaluar podría tener o no un impacto inflacionario porque los precios ya estaban valuados al blue, ahora no hay ninguna duda; no están valuados al blue. O sea que el shock que tendrías por devaluar sería gigantesco. Por otro lado, en cuanto a la necesidad de tener reservas antes, es difícil de entender por qué el gobierno no avanzó más rápido con el dólar turista. Ahí se elevan un montón de las reservas que gana a base de crear un montón de otros problemas con el dólar soja.”

Frente a la escasez de dólares, Rossi es más específico al enfatizar la importancia del dólar turismo, una medida de relevancia menor, pero que “en un contexto como el actual se vuelve crucial porque le quitaría presión a los sectores productivos.”