De cara al 2017: las elecciones como punto de inflexión

En el año 2017 el gobierno de Mauricio Macri enfrentará un suceso trascendente para poder afianzar su proyecto político: las elecciones legislativas de medio término.

La situación económica de cara a las elecciones es la principal y única preocupación que debe tener el gobierno. Si gana las elecciones será un gran voto de confianza y será visto de manera muy positivo para todo el sector empresarial. Por el contrario, si Macri pierde, le será muy difícil gobernar y las probabilidades de una reelección serían mínimas impactando negativamente en las expectativas de los empresarios e inversores en cuanto a la no continuidad del proyecto y un posible cambio en el 2019 de las condiciones políticas y económicas.

Aciertos 2016

Claramente el año 2016 no fue un año fácil para el gobierno en materia económica. Se vio obligado a encarar un proceso de normalización y sinceramiento macroeconómico nada sencillo que ha impactado de manera negativa en el nivel de actividad.

El levantamiento del cepo, la unificación del tipo de cambio y la devaluación del peso (+40%) en diciembre 2015 resultó de manera exitosa teniendo en cuenta el fenomenal descalabro cambiario heredado de la gestión anterior.

Además, se le brindó la tan necesaria autonomía al BCRA para que pueda encarar un programa antiinflacionario. En este marco el BCRA impulsó una política monetaria contractiva y estableció un programa de metas poniendo como prioridad reducir el flagelo inflacionario en el mediano plazo. Si bien es cierto que la inflación está terminando el año en valores del 40 %, también es cierto que el proceso de normalización de tarifas y ajuste del tipo de cambio ha sido muy importante. Entonces, al pondera la inflación dada la magnitud de las correcciones, el escenario no sería tan negativo en materia de inflación.

Desaciertos 2016

Por el lado de los menos, la corrección de los subsidios energéticos fue muy mal planificada y generó un impacto negativo en todos los consumidores, las industrias y el nivel de actividad en generar. El gobierno se vio obligado a recular la medida por lo que el daño fue doble, no solo impacto negativamente en la imagen del gobierno, sino que ni siquiera sirvió para reducir el déficit fiscal.

Esta desarticulación entre la política monetaria y fiscal fue vista como una mala señal para el sector empresarial, paralizando la llegada de las inversiones y dando origen a una contracción económica. Es así que se esperaba un año no expansivo (crecimiento 2016 esperado entre 0 y 0,5%) y terminó siendo un año contractivo (con la economía cayendo entre 2 % y 2,5 %)

Para concluir, el balance del primer año en materia económica es negativo: actividad económica cayendo más de 2%, industria con caída del 5%, desempleo del orden del 9%, caída en el salario real cercano al 6%, ventas minoristas cayendo al 7% e inflación del orden del 40%.

Contexto para invertir en el 2017

Con este escenario como punto de partida, la única alternativa que tiene el gobierno es encarar un fuerte proceso de reactivación económica para el 2017. En este sentido las variables claves serán reactivación del consumo y llegada de las inversiones.

Para reactivar el consumo esperamos que el gobierno apuntale una política fiscal expansiva, abandonando temporalmente el plan de reducción del déficit fiscal y el necesario ajuste de tarifas, impulsando el gasto principalmente en materia social y también a través de incentivos al consumo.

En paralelo a esto, la reducción de la inflación, la generación de empleo privada y las paritarias por encima de la inflación serán de vital importancia para aumentar el salario real y fortalecer el consumo privado.

Las inversiones en el sector agropecuario serán importantes y la obra pública será un factor central mientras se espera por la gran oleada de inversiones extranjeras, tan anunciadas, pero poco concretadas. Con este escenario los sectores ganadores del año que viene probablemente serán el agropecuario, la construcción, el financiero y en menor medida el de consumo masivo y la industria (+3% proyectado para 2017)

En este contexto espero un PBI expandiéndose en el 2017 entre 3 y 3,5%, el consumo +2,8%, la inversión +7%, un nivel de inflación entre el 20 y 22% y un dólar cerrando el año entre $ 18 y $ 18,50. Creo que la mayor parte de la reactivación se efectivizará a partir de marzo/abril, con lo cual el escenario para el gobierno llegadas las elecciones, sería relativamente favorable, o por lo menos, mucho mejor de los que actualmente lo es.

Lic. Esteban Domecq Director de Invecq Consulting S.A