General Motors reclamó mejoras en la competitividad de Argentina para afrontar la crisis que atraviesa la industria automotriz, que tuvo una caída del 8,3% el año pasado, pese a que hubo un 10% de aumento en la venta de autos en el país. Es que la producción tuvo una fuerte caída como efecto de la baja en la exportación a Brasil, principal destino de los autos fabricados en el país.

“Argentina mejoró el último año en términos de competitividad y ventas al mercado local, pero necesitamos más eficiencia y reducción de costos en Brasil y Argentina. Se podría mejorar en temas como reforma laboral, logística, impuestos y caminos”, detalló Carlos Zarlenga, nuevo presidente de General Motors Mercosur, en una entrevista con periodistas de diarios argentinos, en la sede de la empresa en Vicente López, provincia de Buenos Aires.

Zarlenga es argentino, condujo la filial local y hasta hace dos semanas manejaba la filial brasileña, cuando fue promovido a la nueva unidad de negocios Mercosur de la empresa estadounidense General Motors (GM), que incluye a la Argentina y Brasil.

El directivo tiene una mirada integradora de lo que ocurre en ambos países. Por eso, destacó la visita del ministro de la Producción argentino, Francisco Cabrera, quien llegó esta semana a Brasil con un equipo de funcionarios para profundizar la relación bilateral y preparar la visita del presidente Mauricio Macri, que irá la semana que viene a Brasil.

“El hecho de que en los dos gobiernos haya una visión donde se le dé importancia a una reforma laboral para lograr eficiencia es muy positivo”, dijo Zarlenga.

“En 2016 hicimos 100.000 autos en la Argentina. La idea es producir más unidades este año. Pero vamos a depender de las mejoras en la competitividad y de cómo reaccione Brasil, donde esperamos una recuperación a partir de principios de la segunda mitad del año”, añadió Zarlenga.

El directivo de GM destacó el nivel de ventas en la Argentina durante enero, con 86.000 patentamientos. La expectativa es “que haya un 8% de crecimiento este año, ya que bajó la inflación y hay un clima propicio para vender autos en la Argentina”. Y agregó: “No tenemos planes de reducir personal en la Argentina”.

De este modo, GM se desmarcó de sus principales competidores, que tomaron medidas para bajar costos en la Argentina con suspensiones de empleados y parates “técnicos” en sus plantas de producción.

GM vendió 99.700 autos en la Argentina en 2016, donde tiene el 14% de participación de mercado. Además, cuenta con 2.300 empleados y una planta donde produce el Chevrolet Cruze, que se lanzó en 2016, luego de una inversión de US$ 750 millones para adaptar su fábrica rosarina.

Fue justamente el Chevrolet Cruze el que causó un problema entre GM y el presidente de los Estados Unidos, cuando pocos días antes de asumir, Donald Trump se quejó del envío “de un modelo hecho en México del Chevrolet Cruze a concesionarios de autos estadounidenses sin pagar impuestos, a través de la frontera. ¡Fabríquenlo en Estados Unidos o paguen un alto impuesto en la frontera!”, advirtió Trump.

Pese a cierta resistencia inicial, Trump consiguió que GM anuncie un refuerzo en su plan de inversiones en los Estados Unidos, así como una relocalización de puestos de trabajo a ese país, desde México.

El plan de GM Mercosur es mejorar la competitividad de sus plantas en Argentina y Brasil, sin despidos, para acercarse a los costos que tiene producir autos en México. Habrá que ver si logra mejorar sus resultados este año o si comienza a tomar medidas restrictivas como están haciendo Volkswagen, Fiat y Renault en la Argentina.

Fuente | IEco