Hasta hace muy poco no había instrumento que pudiera competir con las Letras que emite el Banco Central (las Lebac, en la jerga financiera). Pero desde que la entidad que preside Federico Sturzenegger empezó a bajar las tasas de interés que paga por ellas (pasó del 38% anual a fines de abril, al 31,5% ayer), los inversores más avezados comenzaron a volcarse a fondos comunes de inversión de corto plazo como alternativa.

“Cuando las tasas subían, los inversores se iban de los fondos comunes y compraban Lebac. Ahora, que está pasando lo contrario, vemos el fenómeno contrario, y los inversores más sofisticados están volviendo a suscribir fondos comunes”, dijo Gastón Moltrasio, gerente de inversiones de Southern Trust. “Los fondos están comprados en instrumentos que tienen para mostrar un rendimiento superador al de la tasa de Lebac”, agregó el ejecutivo, quien confió que hace ya varios días que están teniendo nuevas suscripciones, sobre todo, de inversores mayoristas, los primeros que suelen ver las tendencias financieras.

En la industria de fondos, los que compiten con instrumentos de corto plazo como las Lebac son los fondos de renta fija de corto plazo en pesos, denominados “T+1”, en referencia a que permiten rescatar la inversión realizada en un plazo de 24 horas. Mientras las tasas de las Lebac de corto plazo (las favoritas de los inversores en los últimos meses) caen semana a semana, los fondos tienen carteras en las cuales las Lebac son sólo uno entre otros activos, que permiten compensar los menores rendimientos que empiezan a tener los títulos del BCRA.

“El fondo, neto de comisiones, rinde arriba de una tasa Badlar [como se conoce la tasa de interés promedio que pagan los bancos privados por plazos fijos de más de un millón de pesos a 30 días], y empata con las Lebac. Con la ventaja que además ofrece liquidez diaria y mayor diversificación, dado que la cartera está compuesta por distintas inversiones como obligaciones negociables, plazo fijos, fideicomisos, valores de corto plazo y letras provinciales”, señala Marcelo Otermín, gerente de inversiones de ICBC Investments Argentina. “Por ejemplo, tenemos emisiones que ofrecen Badlar más 300 puntos, y eso ahora es muy atractivo en términos reales”.

“Otra ventaja de los fondos de corto plazo -agrega Trigo-, es que si uno necesita vender la Lebac antes del vencimiento va a estar más preso de la volatilidad del mercado, porque necesita conseguir un comprador que pague por su tenencia. Mientras que en el fondo se liquida la posición y se rescata el dinero. Como la Lebac es un activo entre otros en los que invierte el fondo, se acota el riesgo”.

Se puede ingresar a un fondo a partir de los $ 1000, aunque siempre, como en toda inversión financiera, se recomienda un mínimo algo superior. La inversión se puede rescatar a las 24 horas, lo que podría llegar a ser atractivo en caso de que, por ejemplo, el dólar comenzara a moverse y los inversores deseen volcarse a algún activo en moneda extranjera.

Prácticamente todas las administradoras de fondos comunes tienen fondos T+1, tanto las que son independientes como las que son propiedad de algún banco.

Fuente La Nacion