Un pantalón de jean es una indumentaria infaltable en el armario de cualquier persona, tanto hombre como mujer, y pasan las épocas y las modas, pero jamás pierde vigencia. La industria del jean año tras año reinventa nuevas versiones, tradicionales, desgastados, con roturas, chupines, Oxford, etc. En nuestro país existe una amplia brecha entre el precio al consumidor de éstas prendas con respecto a los costos de producción.  En un relevamiento realizado por Mundo Dinero, advertimos que los valores de los jean rondan entre los  $ 1700 y $2000, dependiendo del estilo y la marca.

Incluso pueden salir mucho más. La Argentina nunca fue un país en el que la ropa se consigue barata, pero cada vez asombra más el valor de las prendas de vestir, sobre todo de los jeans, más comparando estos precios finales al consumidor con los costos de la fabricación de esta indumentaria.

¿Cuánto sale producir un jean?    

Las marcas pagan al taller textil entre $ 300 y 500 por cada pantalón. El costo varía de acuerdo al “lavado” del mismo, es decir, a cuan gastado o “roto” esté, ya que ello conlleva un trabajo más detallado. Para llegar a este número se tiene en cuenta la materia prima, el proceso de confección de corte y costura, proceso de lavado, bordados, revisión y empaque, ganancia confeccionista, gastos operativos (fletes y seguros) y la diferencia del valor depende si es tradicional o de marca.

Los pantalones de alto costo son aquellos que sufren un proceso de fabricación más lento y minucioso, por lo que el resultado es otro. Esto se traduce en una indumentaria de mayor calidad. La confección de las prendas lleva de 45 a 60 días dependiendo del control de calidad del producto. Hay ejemplares de jean que forman parte de una alta elite con precios que van de los $2500 a $ 3000. En estos casos, los costos de fabricación también son más elevados (entre $1200 y $1500).

Desde los sectores productores justifican los altos precios argumentando que en nuestro país existe una estructura de costos muy compleja, por lo cual le cuesta competir con productos importados. El costo de producción de una prenda comprende la materia prima, la fabricación, la confección; y esto representa entre un 20 y un 25% del precio final. A esto hay que sumarle un 20% más de el costo del alquiler, las expensas, gastos de inmobiliaria, las cuestiones financieras (utilización de las tarjetas bancarias), desarrollo de la marca, publicidad, marketing y las cuestiones impositivas.

En las primeras marcas, donde los jean salen más de $ 2500, los gastos y las ganancias comerciales implican un gasto de $ 350 (18,8%). A lo que hay que sumar $ 600 de gastos comerciales y financieros (40%); y $ 405 (27%) de impuestos. Así, el precio final del jean es de aproximadamente $ 1.500. La queja de los comerciantes radica en que los costos financieros representan el 8 por ciento del ticket, es decir, $ 80 en un pantalón de $ 1000. A eso se suma el hecho de estar en un shopping, por lo que los costos comerciales y de ocupación generales representan un alto porcentaje, y además los impuestos. En conclusión el precio no lo hace el costo inicial de fabricación sino otros factores ajenos al sector textil.