“En término de cantidades, las exportaciones están paralizadas hace más de diez años”, indicó el economista Esteban Domecq, director de Invecq Consulting. “No hubo boom exportador desde la salida de la convertibilidad”, agregó.

“Es cierto que desde la llegada al gobierno de Macri las exportaciones dejaron de caer y comenzaron nuevamente un proceso de crecimiento. Sin embargo, esta tendencia es demasiado débil y lenta en comparación con lo que el nivel de demanda interna requiere”.

“Los últimos datos disponibles sugieren que, en lo que va del año, las ventas al resto del mundo aumentaron un 4%, con precios internacionales en caída. Haciendo un ejercicio mental muy básico, podría pensarse que si las exportaciones siguieran creciendo al ritmo actual, el hipotético equilibrio de divisas se conseguiría recién en el año 2025 manteniendo constante el ingreso interno. Es decir, que la economía debería continuar estancada seis años más”.

“De esta forma, emerge la conclusión de que es imprescindible generar un shock exportador que “eleve el techo de la economía”. El nivel de actividad interna actual requiere de, por lo menos, un aumento del 30% en las exportaciones totales. Y luego, un crecimiento anual promedio y sostenido del orden del 10%”, indican en un informe de la consultora Invecq.

“Desde el lado de la oferta, no es tan fácil salir a fomentar un mercado externo, con la historia que traemos. Ahí está el gran desafío. La corrección será convivir con un dólar real mucho más alto, aunque eso no asegura que se resuelva el problema. De alguna manera, si no se consigue el boom exportador, la actividad tendrá que trabajar en un menor estadío, lo que implica menos importaciones y cerrar por las malas la balanza comercial”, advirtió Esteban Domecq.

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