Aunque no se trata de un atajo impositivo, el sistema siempre permite sacar una ventaja. En este caso, podría ser un beneficio para las empresas.

Si se invierte en ON, plazo fijo o título público y llega el cierre de ejercicio, va a haber pérdidas por inflación por todo el año, es decir, que se gana el 35%. Si se invierte en un Fondo Común de Inversión o en una inversión en el exterior no está disponible. Entonces, dentro del cálculo financiero hay que ver la rentabilidad financiera propiamente dicha, el tremendo impacto de 35% del ajuste impositivo por inflación, más la devaluación; ése es el verdadero análisis financiero de todas estas inversiones; hablando de empresas. Para el individuo, vale la rentabilidad financiera exclusivamente. Es algo para tener en cuenta no sólo en el qué invierten, sino también en qué momento. No es lo mismo hacer un aporte de capital al cierre del ejercicio -que da pérdidas por inflación por todo el año-, que hacerlo después, o ahora con una inflación del 8%/10%;  si voy a pagar un dividendo que me da ganancia por inflación no lo hago del 30 de Julio, sino el 1° de Julio para ganar el no pagar el 35% de la inflación de un mes entero que con estos niveles es un montón de plata.”