El metal tocó un máximo de u$s 1.315,55 la onza el jueves, su resultado más fuerte desde agosto de 2014. Posteriormente perdió un 1 por ciento por la suspensión de las campañas por el referéndum del 23 de junio en Reino Unido tras el asesinato de una legisladora británica.

“El oro vuelve a su rol de refugio (…), y la Fed redujo su pronóstico de crecimiento del PIB y mantuvo sus expectativas de inflación. Esos factores apoyan que las tasas sigan bajas y eso es favorable para el oro”, dijo Jonathan Butler, estratega de Mitsubishi Corp.

El metal precioso es muy sensible al alza de las tasas de interés, que elevan el costo de oportunidad de mantener lingotes, que no devengan intereses.

El jueves, el oro denominado en libras alcanzó un máximo de tres años, mientras que el contrato denominado en euros registró su precio más alto desde abril de 2013, por la debilidad de ambas divisas contra el dólar antes del plebiscito.

El viernes, el dólar caía contra una canasta de monedas, lo que abarataba las materias primas para los tenedores de otras unidades.

Fuente Ambito