El mapa laboral argentino muestra que el 43% de los 18,3 millones de ocupados, unos 7,9 millones de personas –entre asalariados no registrados y cuentapropistas de bajas categorías–, se desempeñan en empleos precarios, inestables y de baja retribución, según los datos de la Fundación Mediterránea. Es un número muy elevado en un contexto de achique del empleo como consecuencia del retroceso de la actividad económica del último año y medio.

En total, la población económicamente activa suma 20 millones de personas, de los cuales 1,7 millones son desocupados y el resto tienen empleo. El 75,4% de los ocupados –13,8 millones– son asalariados, pero tan solo 9,1 millones se desempeñan en blanco o están registrados. El resto – 4,7 millones– trabajan “en negro”. De los 9,1 trabajadores dependientes formales, poco más de 3 millones trabajan en el sector público (nacional, provincial o municipal) y 6 millones en empresas privadas. En el último año y medio, el empleo privado formal estuvo en retroceso y siguió expandiéndose el empleo público.

El otro gran segmento de los ocupados son los 3,7 millones trabajadores por cuenta propia que están en la categoría formal de autónomos o monotributistas. Excluyendo a los profesionales, el grueso son trabajadores de baja retribución.En tanto, para que la tasa de desempleo del 8,5% de la PEA no aumente, la economía debería crear al menos 200.000 empleos anuales para dar cabida al crecimiento de la población activa. En realidad, el empleo no crece y avanzan distintas modalidades de precariedad y flexibilidad laboral. Los últimos datos oficiales, a noviembre pasado, muestran que la industria siguió expulsando trabajadores formales – 3.420 menos– mientras se recuperó parcialmente en la construcción. En la comparación interanual, hay aún 69.629 asalariados formales menos, de los cuales 48.480 corresponden al segmento industrial.

En cambio, el sector público nacional, provincial y municipal, con 11.785 empleados más, fue el segundo creador de empleo. A noviembre totalizó 3.136.127, con una suba de 22.689 empleados en relación con noviembre de 2015.

Otra novedad fue el aumento del número de monotributistas “puros”: 4.476 en noviembre y 59.786 más en relación con noviembre de 2015 que se atribuye, en una alta proporción, a empleos dependientes encubiertos. También el empleo en casas particulares siguió aumentando en gran medida por ventajas impositivas en Ganancias para el empleador.

Fuente | IEco