Argentina está muy barata en dólares y existe una gran expectativa en la industria turística ante el potencial arribo de visitantes extranjeros. Para estimular este arribo permiten a turistas extranjeros abrir una caja de ahorro bimonetaria para poder operar divisas en el mercado formal y poder cambiar en dólar MEP a $180.-. De esta forma el turista ya no va a necesitar cambiar dólares informalmente en la recepción del hotel a un precio poco conveniente.

Esta medida responde a un pedido que se estaba pidiendo hace un tiempo para descomprimir el mercado informal y permitir más operaciones dentro del mercado formal del dólar MEP.

Con esta medida, el Gobierno busca retener un 20% de los U$S5.000 millones de los gastos del turismo receptivo.

Para Mariano Otálora conductor de ¿Qué hacemos con los pesos? A24, “esta medida es un disparate. Los turistas gastan con tarjeta de crédito y débito y tranquilamente se le podría dar un tipo de cambio diferencial. Es complicado abrir una cuenta en argentina y el turista sabe que el dólar blue está a casi 200 pesos, difícilmente opte por comprar dólar MEP a 180 pesos.”

Es decir, es una medida poco práctica para el extranjero que por ejemplo, viene a un congreso o por trabajo, apretado de tiempo y no puede realizar trámites para hacerse de los pesos. En el caso del turismo recreacional conoce la cotización de las cuevas y pelea cada centavo del spread cambiario; sobre todo el turismo regional.

Según Otálora “esta medida podría tener un impacto real si se aplicara para los argentinos nativos, que ya tienen una cuenta y facilitaría incorporar parte de lo que va al mercado informal en el mercado legal del dólar MEP.”

Dólar Contado con liquidación

El último viernes, el dólar liqui terminó en 208 pesos, a pesar del poco volumen, producto de todas las medidas restrictivas. Esto demuestra que los pesos no son bienvenidos por los inversores. A pesar de la alta expectativa inflacionaria, está pesando más la conducta de resguardo en dólares frente a la incertidumbre por las elecciones y el acuerdo con el FMI que se demora.

Es muy difícil controlar un dólar, cuando el Banco Central ya casi no tiene reservas, las cuentas del Estado son deficitarias, hay una enorme emisión que empuja a la inflación y por sobre todas las cosas, no hay un plan económico. La única carta que le queda al Gobierno es cerrar con el FMI, y para esto, por mal que le pese, necesita presentar un plan.

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