El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) difundió ayer los nombres de 271 empresas offshore de las que participan unos 1200 argentinos, al difundir la “data estructurada” de la base de datos de los llamados Panama Papers. A partir de ayer, cualquier persona podrá buscar además los nombres de más de 200.000 empresas, fundaciones y fondos de inversión que operaron en paraísos fiscales desde 1977.

Los usuarios podrán buscar en www.offshoreleaks.ICIJ.org y visualizar redes de miles de entidades off shore y, si están disponibles en los registros internos de Mossack Fonseca, los verdaderos dueños de la empresa.

Según informaron fuentes del ICIJ, no se divulgó ayer datos personales en masa; ni registros de cuentas bancarias o transacciones financieras, sino que será una información seleccionada de acuerdo al interés público.

El escándalo, revelado por el ICIJ junto al diario alemán Süddeutsche Zeitung, abarca más de 11,5 millones de documentos del estudio panameño de abogados Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales en paraísos fiscales, que salpicó a más de 140 políticos y altos funcionarios de todo el planeta, entre ellos el presidente Mauricio Macri. Mossack Fonseca, además, tuvo un rol clave en la ruta del dinero K, tal como reveló Clarín en el 2013. Este estudio panameño armó 148 empresas fantasma en Nevada.

“La publicación de la base estuvo planeada desde el principio, tal como lo hicimos en 2013 con la investigación Offshore Leaks”, dijo a Télam Marina Walker, una de las directoras del ICIJ en referencia a la revelación de 130.000 cuentas off shore hace tres años.

La filtración Panama Papers, que sacó a la luz 214.488 compañías off shore creadas por ese estudio en los últimos 38 años, llegó al diario alemán de manos de una persona, cuyo nombre se mantuvo en el anonimato. Esta persona publicó un manifiesto que se conoció la semana pasada y en el que aseguró que “no trabaja ni trabajó para ningún gobierno o agencia de inteligencia”.

Correos electrónicos, cuentas bancarias, pasaportes y registro de clientes revelados tras un año de trabajo colaborativo de 376 periodistas de 77 países pusieron en jaque a 140 políticos, reyes y familiares, ganadores de premios Nobel y más de 500 bancos mencionados como poseedores de empresas off shore.

Entre los nombres más resonantes, el affaire salpicó a los presidentes Macri; al ruso Vladimir Putin; al ucraniano Petro Poroshenko; al primer ministro británico, David Cameron, y a su ex par islandés, Sigmundur Gunnlaugsson, éste último el primero en renunciar por el escándalo.

También figuran en esta filtración de datos — que es 47 veces más grande que la famosa de WikiLeaks de 2011- los reyes de Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos, la hermana del rey emérito de España, familiares de nueve líderes chinos que estuvieron en el poder desde el gobierno de Mao Tse-tung al actual de Xi Jinping, herederos del dictador Francisco Franco, y el escritor Mario Vargas Llosa.

En Argentina y la mayoría de los países tener una offshore no es un delito en sí mismo. Pero si lo es en el caso de que se hayan abierto cuentas bancarias o cobrado dividendos sin haberla declarada a la AFIP.

De hecho, el viernes pasado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció medidas para combatir la evasión fiscal, que van desde la cobertura de vacíos legales en los que se amparan los evasores fiscales hasta propuestas legislativas para luchar contra la opacidad en las empresas inscritas en paraísos fiscales.

Fuente IEco