A principio de cada mes, millones de argentinos a la hora de hacer las habituales cuentas relacionadas con los gastos mensuales a abonar; en la agenda personal, en un excel en la computadora o en un simple anotador, resaltan el pago del alquiler. En la actualidad, los precios de los alquileres aumentan sin ningún tipo de parámetro y por encima de cualquier índice de inflación, lo que genera importantes dificultades para que el inquilino pueda afrontar las rentas mensuales.

El costo de los alquileres de departamentos de dos y tres ambientes subió entre el 2016 y 2017 casi un 50% en la ciudad de Buenos Aires, cifra por encima de la inflación. El precio promedio para unidades de un ambiente es de $ 5.000, mientras que para los de dos ambientes el valor promedio es $ 7.500, y el de tres $ 10.000 mensuales. A su vez, los contratos ahora se firman con un ajuste del 15 % semestral.

Los precios más altos para alquilar un departamento se encuentran en Puerto Madero, Palermo y Recoleta, mientras que los barrios porteños más baratos para vivir son Flores, Balvanera y Pompeya. En cuanto a la concentración de ofertas, Palermo es el barrio que cuenta con un mayor caudal de unidades en alquiler, donde se registra un 22% del total, seguido por Recoleta con el 15% y Belgrano con un 10%. Los barrios del sur de la ciudad, como Pompeya y Parque Patricio, muestran un resultado inverso, con un porcentaje de concentración del 1 %.

Los barrios más económicos

Los barrios del sur y oeste de la ciudad de Buenos Aires son los más baratos para pagar una renta de alquiler, por ejemplo para un departamento de dos ambientes los costos más bajos se encuentran en los barrios de Flores, La Boca, Versalles, Agronomía; por su parte en Lugano, Liniers y Villa Luro para los de tres ambientes. Los precios para monoambientes, los de menor valor están en Flores ($ 4700) y Villa del Parque ($ 4800). Sin embargo, la mayor oferta de unidades se concentra en el centro-norte de la ciudad.

En clásico y popular barrio de la Boca, registra alquileres en propiedades de dos ambientes que rondan los $ 5600. En la Paternal o Barracas se paga un promedio de $ 5300, mientras que de tres ambientes ronda los $ 6.800. Por otra parte, en el barrio de Once los valores oscilan entre $ 6.000 y $ 7.300 respectivamente. Mientras que, los barrios donde se pueden encontrar departamentos de dos ambientes por menos de $ 5000, son Liniers, Balvanera, Flores y Constitución.

Los más caros….

El barrio más caro para unidades de dos ambientes (46 metros2) es Puerto Madero. El ostentoso barrio apuntado a un target alto registra precios de alquiler mensual promedio de $ 15.000 para uno de dos ambientes. El segundo barrio más caro para alquiler es Palermo, que para uno de las mismas dimensiones promedia valores de $ 10.000. En tercer lugar entre los barrios más costosos se ubica Recoleta, que ofrece departamentos de dos ambientes por una renta de $ 9.000. Para completar el “top five” de los barrios más caros se ubican Belgrano y Barrio Norte, donde la renta de una propiedad de dos unidades ronda los $ 8.500.

Si la capacidad económica mensual no permite alquilar un departamento en los barrios nombrados anteriormente, un escalón abajo se puede encontrar alternativas más baratas como Caballito, Villa Crespo y Almagro, tradicionales barrios porteños ubicados en el centro geográfico de la Ciudad de Buenos Aires, y se pueden encontrar alquileres promedio entre $ 6.500 y $7.000.

En lo que respecta a los tres ambientes, en el podio de los más caros se ubican, Puerto Madero con un precio de alquiler promedio de $ 25.000 a $ 30.000 (hay de hasta $ 40.000, $ 45.000), el barrio de Palermo entre $ 22.000 y $ 25.000, Belgrano $16.000 y más atrás Nuñez ($ 13.000). En Caballito, Almagro, Villa Crespo los departamentos de tres ambientes oscilan los $ 10.000

¿Por qué suben los alquileres?

Las respuestas a este interrogante se pueden encontrar en distintos motivos, entre ellos, la falta de regulación por parte del Estado, la alta inflación (el ajuste antes era anual, ahora semestral), la devaluación de la moneda, el tarifazo en los servicios, el limitado acceso a créditos para vivienda propia, alta demanda sostenida para alquilar, bajas operaciones de compra y venta, dueños especuladores, inmobiliarias que no se atan a la ley. Además, la renovación de los contratos viene con un aumento que ronda el 40 %, a eso hay que sumarle un 15 % de ajuste semestral, la comisión inmobiliaria y futuros aumentos de expensas.