Para un funcionario de rango que ocupó un cargo de responsabilidad en 1989, los días actuales no deberían ser comparables en cuanto a la gravedad. “Hoy vivimos en una situación bastante rara y extraña donde hay un gran consenso sobre los problemas que tiene la Argentina pero no tanto sobre las soluciones. Entonces quiero preguntarte cómo sigue esta película”, le consulta el periodista Gonzálo Otálora durante la última emisión de ¿Qué hacemos con los pesos? (A24)

“Sigue con un crecimiento económico del 5% en cuanto al PBI, pero también con una inflación casi del 100%. O sea es una mezcla de crecimiento con inflación. El crecimiento de entre el 5% y el 5.5% es bastante fuerte porque lo que arrastró del año pasado. Pero ahora el problema de la inflación es como atacarla. ¿Cuál es la causa de la inflación? La cantidad de dinero que le presta el BCRA al Tesoro, porque los precios los aumentan los empresarios, lo siguen después los sindicalistas y se llega una cadena de costos y precios que se acelera. Todo eso no es la verdadera causa de la inflación, de lo contrario, Bolivia tendría una inflación enorme. En cambio tienen 2.3% anual. En Argentina, el tema es la cantidad de dinero que aparece del BCRA o bien para su propio déficit cuasi fiscal, que son las letras de liquidez que emite toda la semanas y que pagan el 75% de interés, dando un equivalente anual de 115% aproximadamente, o lo que se le genera del Banco Central al Tesoro, que se paga directamente por otros mecanismos, o el Dólar Soja; ahora estamos con un nivel de $ 230 por dólar para pagar a todos los de la soja, pero se esperan unos usd 3000 mil millones con todo este mecanismo que se va a extender durante el mes de diciembre. Esperamos que la inflación primero baje un poco, pero que después otra vez vuelva a recuperar para alcanzar niveles parecidos a los del 2022.”

 MEDIDAS DE CORTO PLAZO

Para el ex funcionario, que sabe de decisiones, las medidas del actual equipo económico son efectistas y carecen de profundidad.

“El plan soja dura un mes. Ahora están con Plan Soja II. Y van tomando medidas de corto plazo, que son las que le rinden a Massa bastante bien; yo creo que él se basa en ir llegando a las elecciones, pero pretende con eso lograr un cierto equilibrio político que podría llevarlo a ser candidato a Presidente. No creo que vaya a ocurrir, pero es una de las alternativas que se está jugando. Para llegar a las elecciones podrían colocar un Bono en dólares, que daría unos usd 1000 millones o más. Me parece que es interesante y es un tema que yo creo que puede dar un cierto resultado porque lo que falta son dólares, lo que sobran son pesos entonces y conseguir más dólares es una de las alternativas. La segunda medida sería que todo lo que devuelve el FMI por los depósitos que hace la Argentina vuelvan al BCRA. De todos modos, creo que se tomó al plan Soja II para tratar de llegar con los dólares necesarios a cumplir con el FMI. No creo que venga un desastre. Para mí no se viene una hiperinflación salvo que ocurriera algo con el tipo de cambio, que aparentemente no va a ocurrir porque ya estás de devaluaciones específicas, como el caso de la soja o de una zona o de un sector del país para las PyMES de la vendimia, ya están mostrando una cierta devaluación según el rubro. Yo creo que van a seguir así hasta las elecciones.”

1989-2022: ESCENARIOS DIFERENTES. 

Aunque para muchos agoreros, la situación Argentina se asemeja bastante a la híper de Alfonsín, el economista pone paños fríos marcando las diferencias sustanciales.

“En 1989 había hiperinflación. ¿Qué significa hiperinflación? Una inflación mensual mayor al 50%. Ahora eso no lo tenemos. Estamos entre un 5% y un 7%, pero no más que eso. O sea, debería haber como 10 veces más para ser hiperinflación. Ahora tenemos una inflación un poco alta que el gobierno trata de controlar nominalmente. Me parece que es una situación un poco mejor; yo la viví muy difícil en 89, que tuve que bancarme la muerte del ministro que ocurrió a los pocos días de haber asumido, y tuve que bancarme la hiperinflación yo mismo hasta que se nombró otro ministro y tuve que hacer frente a esa hiperinflación que fue del 300% mensual en el mes de julio del 89.  Realmente no dormía de noche ni de día porque tenía miedo de todas las medidas que podía tomar y las consecuencias que podían tener. Fue realmente impresionante, pero hemos salido bien de aquella oportunidad.”

Pero ante un escenario menos complejo, para el ex funcionario las alternativas son parecidas. “Massa tiene que basarse en un plan económico integral porque lo que viene ahora es un año con elecciones donde se va a requerir que gaste más dinero, no menos como más o menos se insinúa. Para el año 2024 calculamos 120% de inflación anual porque hay que ajustar un montón de precios relativos, el salario, el tipo de cambio y las tarifas. Todo eso va a llevar a una inflación mayor en el primer año del gobierno, pero después bajaría rápidamente. En el 2023 tendremos nuevamente un 100%.  Porque en el presupuesto figura 60% y Massa dijo que va a empezar con tres el número de inflación del mes de abril, yo creo que no va a ser tan optimista pero tampoco me parece que vayan a pasar mucho de 100%. Hay que mantenerse tranquilos porque tenemos que aguantar un año más este gobierno que todavía tiene muchas variantes y ha dado varios signos de aproximarse bastante a la realidad. Vendrá un cambio de autoridades, que podría hacer un plan integral más completo y que podría tener un buen resultado desde el punto de vista de cómo usar los pesos.”

DÓLAR BLUE

“El dólar va a subir con la inflación, eso es inevitable y ya viene subiendo porque la brecha a veces llega a 130%, a veces hasta 90%,  pero no va a llegar nunca a 0 . Va a pegar un salto en cualquier momento de nuevo. Tenemos un margen del 15% que afectará al dólar blue.  Y eso va a afectar obviamente O sea que la expectativa es que pegue un aumento en cualquier momento, sobre todo suele ser para fin de año. Yo creo que habrá otro dolar soja,  porque no tiene impacto en el nivel de precios minoristas. Obviamente que hay emisión porque la diferencia de precio es como una devaluación aunque sea por un mes.  El BCRA está pagando $230 pesos, cuando vende a $167. La diferencia se inflacionaria pero no se nota demasiado todavía los precios. No habrá devaluación, sí ajustes de tipo de cambio por sectores o por producto.”