Hace exactamente un año atrás la reducción gradual de las tasas de interés, un tipo de cambio planchado y la aceleración de la inflación durante el primer cuatrimestre, impulsaron el atractivo de los títulos públicos atados a la inflación. Suscribirlos era una gran recomendación. Pero el panorama cambió. Las tasas de interés son cada vez más altas, el tipo de cambio se movió en poco tiempo y la inflación viene en descenso. Ante este panorama, analistas consultados por www.buscatufondo.com, opinan si es recomendable incorporar en las carteras de inversión instrumentos atados a la inflación.

A la hora de tomar la decisión influye en gran medida los plazos de colocación de la inversión, como así también las expectativas futuras sobre los vaivenes económicos.

Juan Salerno, gerente de Inversiones de Compass Group remarcó que “en general es un universo bastante limitado todavía porque lo que tenés disponible son los instrumentos del Gobierno como la emisión de bonos y todo bono que ajusta por inflación compite con aquellos a tasa fija. Ante tasas muy altas en la zona corta de la curva, los bonos ajustados a la inflación sólo pueden tener atractivo a mediano y largo plazo. El corto plazo está más dominado por las Letras del Banco Central donde los rendimientos en general están por encima de los rendimientos de estos bonos que ajustan por inflación”.

“En la curva de bonos ajustados por inflación tenés bonos muy cortos que vencen en menos de seis meses como el Bogar 18 (para febrero) y bonos muy largos como el PAR que vence en el 2038. Ahí el spread va de 1,40 a 4,40 %. Por tanto cuanto más largo el plazo, más premio se puede obtener sobre la inflación. Si hoy consideramos una tasa de inflación del 21% de acá a los próximos 6 meses y el spread sobre eso es de 1.5 % la tasa nominal a obtener es de aproximadamente el 23%, contra tasas de Lebacs por encima del 26%”.

“El otro tema es que en general se tiende a que la inflación baje de acá a 2019. Y todo esto también juega con las expectativas de devaluación. De continuar las proyecciones, el atractivo de los bonos ajustados por inflación disminuye y se encuentra más protección en bonos en dólares”.

Por su parte, desde Consultatio José Echagüe, estratega de Asset Management, advirtió que “el dato del Indec del mes pasado mostró que el pico de inflación quedó atrás. Así la deuda ajustable por inflación perdió un poco de atractivo y los rendimientos de deuda ajustables por inflación subieron. Hoy están en niveles del 4% más CER”.

“De todas formas, con los aumentos que aparecieron en julio ya sabemos que el índice de cierre de mes va a ser malo en términos de inflación por el aumento de los combustibles, los ajustes de prepagas y varios precios que son regulados. Además vamos a tener el impacto del traslado a precios de la devaluación que se dio en su mayor medida durante junio y continúa durante julio. Si uno proyecta un poco de esto ve que la inflación va a tardar un poco más en descender. De hecho el Banco Central está subiendo las tasas confirmando esta presunción de que la inflación aún no está dominada”.

“Si uno considera que la inflación va descender más despacio y hoy encuentra un punto atractivo de entrada a los bonos ajustables por inflación entonces hay una oportunidad”, remarcó.

Asimismo Alberto Inga, CIO de Megainver recordó que “el inversor argentino en general está volcado más al corto plazo. Por tanto invertir en instrumentos de largo plazo implica que haya inversores de largo plazo. Tener un instrumento de largo plazo en una cartera de corto plazo la torna muy volátil y no termina siendo lógico el tipo de instrumento en ese tipo de cartera”.

“Los instrumentos que siguen a la inflación son muy comunes en la región. En otros países es muy normal que hayan instrumentos que tengan un rendimiento real positivo como sucede con los instrumentos que siguen a la inflación, pero aún no están muy desarrollados en nuestro país”.

“Otro punto importante es que uno permanentemente está arbitrando entre cuáles son los instrumentos atados a la inflación y la comparación con otros a tasa fija o asociados a la Badlar. En este punto hay que buscar el grado de rendimiento de esos instrumentos para estar alineados con los rendimientos de los otros papeles distintos a lo que es tasa fija y tasa variable”.

“Ojalá que haya más productos atados a la inflación y más inversores dispuestos a invertir con horizonte a más largo plazo. Nosotros tenemos un fondo cuyo objetivo es la inflación. Busca un rendimiento real positivo por encima de la inflación. En este caso el tiempo mínimo de permanencia no debe ser menor a nueve meses incluso más, como para poder empezar a ver los rendimientos de este tipo de activos”, concluyó.

Fuente: www.buscatufondo.com