“Está en debate, es un instrumento para debatir, el Congreso lo tiene que aprobar en forma definitiva”, fue la respuesta del presidente Mauricio Macri ante la inquietud respecto al artículo 85 del proyecto de ley de blanqueo de capitales y pago a jubilados que sanciona quienes divulguen los que se acogen el blanqueo.

Sin embargo el jefe de Estado advirtió que: “Es importante que todos entendamos que también tenemos que respetar la privacidad de las personas. Es todo un equilibrio que en la Argentina también tenemos que recorrer, ver que actos son públicos y cuáles no”, tratando de echar paños fríos a las polémica que se desató por la eventual aplicación de este artículo y que generó que se acusara al Gobierno de querer aplicar censura al accionar del periodismo.

Para enfatizar las palabras presidenciales terció el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para aclarar que el articulo 85 tiene “exactamente el mismo espíritu que lo que está en el código Penal no es contra los periodistas tiene que ver con el secreto fiscal” y aseveró “no es el espíritu sancionar la libertad de expresión”. 

Las declaraciones del Presidente y el ministro coordinador fueron realizadas en Casa Rosada durante el brindis que se realizó en el comedor presidencial con los acreditados por el Día del Periodista.

Justamente en el Día del Periodista, uno de los temas que concentró la atención es este artículo 85 a pesar de las declaraciones radiales que efectuara el diputado Pablo Tonelli, admitiendo que “se podría modificar un poco” al tiempo que aclaró que el “artículo lo que pretende es preservar la confidencialidad vinculada al blanqueo y a la situación impositiva, lo cual me parece muy importante porque sería muy difícil que los contribuyentes que ingresaran a este régimen supieran que su situación impositiva o fiscal va a ser conocida por todos, incluso no solo por razones de reserva sino también por razones de seguridad”, sostuvo.

El polémico apartado establece que “los magistrados, funcionarios, empleados judiciales o dependientes de la AFIP, los declarantes del Título I de Libro II de la presente (ley) y terceros que divulguen o reproduzcan documentación o información de cualquier modo relacionada con las declaraciones voluntarias y excepcionales reguladas por esta ley incurrirán en la pena prevista por el artículo 157 del Código Penal”.

Con estas declaraciones queda claro que el Gobierno está dispuesto a revertir o modificar una decisión si esta ofrece resistencia. Cabe señalar que, según los expertos, la divulgación de quienes blanqueen su capital puede conspirar con el éxito de esta iniciativa.

• INFLACIÓN

La economía también fue parte de la conversación y en este sentido, el presidente Macri volvió a asegurar que “va a bajar la inflación” y enfatizó: “por más que muchos crean que no, yo estoy convencido y les vamos a demostrar que si (que va a bajar la inflación)”, afirmó.

El primer mandatario se mostró confiado en el futuro y comentó que nota “que hay mucha inversión nueva en la Argentina, el campo está comenzando una siembra que va a generar una enorme dinámica en todo el país rumbo a un record de producción el año que viene”.

• OBRA PÚBLICA 

Uno de los reclamos de los gobernadores era la casi parálisis de la obra pública tema que fue admitido por Macri aunque aclaró que “la obra pública va a ir aumentando mes a mes, después de que como informó el jefe de Gabinete la había parado el gobierno anterior a mitad de junio (pasado) y casi la totalidad en octubre”. Uno de las consignas presidenciales es atacar todos los focos de corrupción y por esta razón contó que para la obra pública han desarrollado “un sistema transparente porque quiero también que la obra pública deje de ser sinónimo de corrupción de trampa sino que sea un elemento que de alegría, que genere también entusiasmo”. 

• CARRIÓ 

En el ping pong de preguntas surgieron también los dichos de la diputada Elisa Carrió en referencia a que existen sectores que quieren desestabilizar al Gobierno. El primer mandatario lo minimizó al decir: “Hay una pequeña minoría de argentinos que se aferró al poder, a los privilegios, que no termina de aceptar que los argentinos decidimos un cambio pero que yo creo que es una pequeña minoría no representan a casi nadie”. 

• SALUD  

El episodio de salud que tuvo el viernes pasado ocupó parte de la charla con los periodistas. El Presidente se hizo cargo de los errores en la comunicación al explicar que “yo minimice lo que me pasaba” y que es habitual que tienda ante un pequeño malestar seguir adelante.

También reconoció que aún no se acostumbra a que hasta un simple resfrió es una cuestión de Estado.“No me termino de acostumbrar, he perdido grados incrementales de libertad por lo que tengo que actuar de otra manera pero siempre mi personalidad ha sido de no hacerme el enfermito por cualquier cosa. Y visto el tema no revestía que yo interrumpa la agenda posterior por eso el sábado volví a trabajar a la mañana”, comentó.

“Hubo un enorme debate en torno de mi agenda, si la voy a disminuir o no pero pasa que también poner en marcha un gobierno con un país parado hace cinco años no es una tarea fácil”, reconoció.

Y anticipando que no piensa bajar la intensidad laboral comentó: Me siento muy comprometido con lo que le prometí a los argentinos y eso me lleva a poner muchísimas horas. No me siento especialmente abrumado” aunque confesó que “he tenido momentos de angustia con muchas cosas del sinceramiento y de cómo le repercute a la gente y como dije me dolió a mí también. Pero lo he hecho desde la convicción”, concluyó el jefe de Estado levantando la copa para el brindis y admitiendo que hace un año “no imaginaba que estaríamos todos juntos brindando”.

Fuente Ambito